Revelan que el VIH en homosexuales llega al 15%

Fuente: La Nación

ONG que participa de inédita investigación calificó la cifra de “altísima” y espera que sus resultados sirvan para reorientar la política pública y conseguir fondos internacionales. El estudio también dio cuenta del bajo uso del condón.

Resultados inquietantes está arrojando una investigación sobre prevalencia del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en hombres que tienen sexo con hombres (HSH) en las regiones Metropolitana y de Valparaíso, ya que la concentración del virus alcanza al 15% y el condón se ocupa cada vez menos en las relaciones sexuales.

Así lo adelantó a La Nación Paolo Berendsen, coordinador del proyecto al interior de la ONG Acción Gay -el cual es financiado por Onusida y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)-, que comenzó a ejecutarse a fines de 2008, en hombres mayores de 18 años que hayan tenido relaciones sexuales penetrativas anales durante los últimos 12 meses.

El resultado está por sobre el promedio nacional -que ni siquiera llega al 1%- y muy cercano al 16,1% que promedió América Latina en 2007, según un recuento que publicó la ONG Argentina Sociedad de Integración Gay Lésbica.

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“Papa, Mamá…Soy gay”

Fuente: Roberto Rosenzvaig, La Tercera

Roberto Rosenzvaig: psicólogo clínico, sexólogo acreditado como tal por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual Terapeuta individual y de pareja. Presidente la Corporación Chilena de Sexualidad Humana.

Roberto Rosenzvaig: psicólogo clínico, sexólogo acreditado por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual

Mi trabajo como especialista en sexualidad, hace que sea relativamente común cierto tipo de consulta, donde se presentan padres preocupados por la orientación sexual de su hijo o hija (aunque en este artículo voy a hacer solo referencia a los varones).

Los padres llegan angustiados, porque los hechos que han venido observando les señalan que la evolución de la conducta del hijo no es igual a la de los otros jóvenes de su edad. El momento típico de la consulta se sitúa alrededor de los 16 a 18 años; en ese instante aparecen en ellos ciertos detalles manifiestos que antes no fueron percibidos o se minimizaron.

El punto de conflicto se establece en torno a las relaciones sociales y a la marcada preferencia por vincularse con grupos de amigos del mismo sexo, en detrimento de las relaciones con compañeras de la misma edad. No es que se rechace todo contacto con mujeres, ni que aparezcan rasgos de afeminamiento notorio, sino un modo de preferencia sutil, que es captado tarde o temprano por el círculo íntimo de las relaciones familiares. Aún cuando el propio sujeto perciba su diferencia, la conducta habitual es que la oculte, esforzándose por mostrar comportamientos comunes a su grupo de pares, los avances (notorios) en el plano de aceptación y el respeto a la diversidad en el plano de la orientación sexual no son todavía suficientes, para que tanto la persona como su círculo familiar acepten de buen grado y sin conflicto una clara definición homosexual. Los padres desean escuchar que su hijo está confuso, ambivalente. Sin embargo en la mayor parte de los casos no existe tal confusión.

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Hombres que tienen sexo con otros hombres (¿pero no son gays?).

Fuente. www.orgullogay.cl 

Todo el mundo está familiarizado con aquellos hombres que tienen sexo con otros hombres pero que no se identifican a sí mismos como gays porque todavía no han salido del closet o porque se manejan con un “bajo perfil”.

 Por Dr. Omar Minwalla / Gay.com / SentidoG.com / SentidoG.es 

 Mientras la mayoría de nosotros acostumbramos definir a un hombre que tiene sexo con otros hombres como “gay”, en realidad existen otras clases de hombres que tienen sexo con otros hombres que no se reconocen a sí mismos como gays y que probablemente no lo sean.

 Gays por dinero

Hay hombres que se sienten mayormente atraídos por mujeres, pero que tienen sexo con hombres por dinero. En este grupo podemos incluir a los strippers que trabajan en los clubes gays. También están los masajistas que ofrecen sus servicios a hombres con un plus extra. Los actores que tienen sexo con otros hombres en el cine porno pueden no ser gays.

 En este grupo también se encuentran los jóvenes de la calle que para sobrevivir, se convierten en trabajador sexuales, o también está el hombre heterosexual seguro de sí mismo y sin compromisos que provee servicios sexuales a cambio de dinero.

 Repetición de un trauma

Un factor que puede llevar a un hombre heterosexual a tener sexo con otros hombres es el haber sido abusado sexualmente en la infancia o la adolescencia. A veces, el comportamiento sexual con hombres puede provenir de alguna clase de trauma sexual que confunde y complica el desarrollo sexual de la vida adulta de este hombre.

A pesar de que sabemos que el abuso sexual no es causal de la homosexualidad, algunas veces las víctimas de abuso sexual reconstruyen el abuso en determinadas maneras como respuesta a ese trauma.

 Adicción al sexo

La práctica sexual puede ser utilizada como una droga para escapar de cierto dolor psicológico y/o emocional. Al igual que con otras adicciones, el adicto al sexo suele buscar cada vez mayor intensidad en sus prácticas sexuales y su adicción asciende al punto de necesitar una “dosis más alta” con el fin de satisfacer sus necesidades y escapar o adormecer su dolor. Esto es muy común también en los adictos al porno.

 Un hombre heterosexual comienza su adicción consumiendo pornografía más bien light, heterosexual, pero con el tiempo empezará a ver pornografía de sexo violento y hasta pornografía con menores de edad. Hay muchos casos en los que un hombre adicto al sexo heterosexual busca tener sexo con otros hombres como una manera de incrementar la intensidad de su acto sexual.

 Accesibilidad y disponibilidad

En muchos casos, existen ciertas situaciones y circunstancias en las cuales un hombre heterosexual decide tener sexo con otro hombre debido a la falta de otros “medios” para mantener relaciones sexuales. Es probable que el ejemplo más conocido sea el sexo entre hombres en las cárceles.

 Los otros ámbitos de solo hombres donde se puede dar esta situación son la milicia, las casas de fraternidad, los jóvenes en las zonas campestres o en las culturas que realizan segregación de género, en las cuales el sexo con otros hombres está altamente disponible.

 También existen aquellas situaciones en las cuales un hombre que no es gay practica sexo con otros hombres al estar fácilmente accesible y requerir de poco esfuerzo para conseguirlo, como sucede en las paradas de camioneros, los parques o los baños públicos.

 Los hetero-curiosos

Algunos hombres jóvenes suelen ser abiertamente sexuales hacia otros hombres como parte de su desarrollo sexual. Muchas veces, jóvenes exploran y experimentan con el sexo con otros hombres como forma de aprender acerca de su propia sexualidad, para descubrir que es lo que les gusta y que es lo que no.

 Es bastante común que hombres jóvenes comiencen a explorar su sexualidad con otros jóvenes a una edad temprana. Los adolescentes cuyas identidades aún no están definidas, suelen explorar su sexualidad sin siquiera poseer una orientación eminentemente gay.

 Bisexualidad

Existen hombres bisexuales que practican sexo con otros hombres. Habitualmente se utilizan términos como “bi-curiosos” para los hombres que están en una relación de pareja con una mujer, o que se identifican como predominantemente heterosexuales pero que también encuentran a algunos hombres sexualmente atractivos y desean tener sexo con ellos.

 Sin embargo, muchos hombres cuya orientación sexual es la homosexualidad, utilizan el término “bi-curioso” o “bisexual” en sí mismos como una forma de ocultar su verdadera naturaleza sexual. También existen hombres que son verdaderamente bisexuales o que no están interesados únicamente en mujeres a la hora del sexo.

 Fetiches

Algunos hombres que no se identifican a si mismos como gays pueden resultar atraídos sexualmente por determinados comportamientos o partes del cuerpo masculino. Por ejemplo, algunos hombres tienen al pene como fetiche; se ven a sí mismos en situaciones en las cuales quisieran practicar sexo oral o simplemente ver el pene de otros hombres, pero que no tienen interés ni se sienten excitados respecto al resto del cuerpo masculino.

 Esta clase de hombres siempre explicitan no tener ningún interés en estar involucrado emocionalmente o en tener relaciones sexuales con otro hombre. También existen varias prácticas del S&M en la cual el género del compañero sexual resulta irrelevante.

 Por ejemplo, un hombre heterosexual que gusta de ser azotado o recibir palmadas en el trasero podría sentirse cómodo tanto con un hombre como con una mujer como compañero sexual, ya que lo que lo excita es el comportamiento de su compañero y no su género.

 Comportamiento vs Identidad

De la misma forma en que no podemos asumir que un hombre que disfruta el sexo anal sea gay, estos ejemplos nos recuerdan que el comportamiento sexual y la identidad sexual son dos cosas completamente diferentes.