Pena de muerte: 7 ejecuciones diarias en 2008 en todo el mundo

Fuente: Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha revelado que el año pasado en Asia fueron ejecutadas más personas que ninguna otra parte del mundo, pues China llevó a cabo más ejecuciones que todos los demás países juntos. En cambio, en Europa sólo un Estado, Bielorrusia, continúa utilizando la pena de muerte.

“La pena de muerte es la forma más extrema de castigo cruel, inhumano y degradante – ha manifestado Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional. Las decapitaciones, electrocuciones, ahorcamientos, administraciones de inyecciones letales, fusilamientos y lapidaciones no tienen cabida en el siglo XXI.”

El informe Condenas a muerte y ejecuciones en 2008, que ofrece una perspectiva general de la pena de muerte en el mundo, revela que, entre enero y diciembre de 2008, al menos 2.390 personas fueron ejecutadas en 25 países del mundo y al menos 8.864 fueron condenadas a muerte en 52 Estados.
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Opinión: Morir dignamente

Fuente: Marco Enríquez-Ominami, La Tercera

Todo ser humano tiene derecho a vivir y morir con dignidad. El decidir la forma de morir pertenece a la persona y no al Estado: es un derecho humano individual y no colectivo.

En el caso de Eluana Englaro, antes de sufrir el accidente automovilístico, dijo a sus padres que no le prolongaran la vida vegetativa artificialmente, lo que equivale a un testamento. Su padre, Guissepi Englano tuvo que padecer, durante diecisiete años, para lograr que Corte de Apelaciones de Milán permitiera desconectar a su hija de las sondas que la alimentaban y oxigenaban.

El de esta joven planteo diversos elementos éticos y políticos: el conflicto entre los Tribunales de Justicia y el primer Ministro, Silvio Berlusconi, entre éste y el presidente de la república Giorgio Napolitano, entre el poder del Estado y el deseo de la familia aludida, entre el Estado y la iglesia católica y entre la opinión dividida de los italianos.

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Zaldívar inicia campaña en Tercera Región y pedirá reponer pena de muerte

Fuente: La Tercera

“Late el centro”, es hasta ahora el lema de campaña con que Zaldívar apunta a los electores desilusionados de la Concertación y que no le simpatiza Piñera.

En el inicio de su campaña presidencial, tras dejar la presidencia del Senado, Adolfo Zaldívar recorrió este fin de semana la Tercera Región junto al diputado Jaime Mulet. El ex timonel visitó Caldera, Chañaral y Diego de Almagro, y en Copiapó encabezó un homenaje a Pedro León Gallo (político, militar y líder regionalista del siglo XIX). Con ese acto, Zaldívar pretendía marcar su gira, ya que el eje de su programa de gobierno será el fortalecimiento del regionalismo.

Sin embargo, otro de los temas con que el parlamentario quiere irrumpir en la carrera presidencial es con la reposición de la pena de muerte, abolida por una estrecha mayoría a comienzos del gobierno de Ricardo Lagos.

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‘La pena de muerte NO sirve para nada’

Fuente: El Imparcial

MÉXICO, D.F.(Reforma)

“La pena de muerte no sirve para nada. Sólo para vengarnos, pero no para resolver los problemas. Si queremos resolver los problemas hay que empezar por otro lado”, sentencia el especialista en derechos humanos, Paolo Pagliai.

Según el académico de origen italiano, no es necesario entrar al terreno ético y moral para argumentar en contra de la pena de muerte, pues usando la lógica es posible advertir su inutilidad.

“Cuando hoy escucho que se propone la pena de muerte para resolver el problema de la justicia me planteo una duda: ¿qué queremos? ¿Queremos que ya no haya secuestros o queremos que los secuestradores se mueran? No es lo mismo”, cuestiona el también director del Centro de Estudios sobre la Paz y la Memoria de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

“Tampoco estoy entrando ahora en el problema moral, ético de la pena de muerte. Estoy quedándome en el asunto lógico, pragmático: ¿usted cree que quien corta cabezas, quien se enfrenta a los demás con una ametralladora, quien dispara y tiene el valor de matar a alguien, pero tiene también el valor que lo maten? ¿Usted cree que tiene miedo a la pena de muerte?”

“Esa gente no tiene miedo a la pena de muerte”, añade.

Pedagogo egresado de la Universidad de Florencia, Pagliai recurre a las experiencias de otros países para hacer notar que la implementación de la pena capital no ha resuelto los problemas de criminalidad.

Afirma que es un Estado débil lo que explica la existencia de organizaciones criminales.

“La situación en el mundo nos lo enseña: quien tiene la pena de muerte no ha resuelto sus problemas. Los problemas se resuelven solamente con una justicia que sea verdaderamente justicia, y me refiero no sólo a las Cortes, a los tribunales, al trabajo de los jueces, del Ministerio Público. Me refiero a la justicia social.

Países con altos niveles tienen un bajo impacto de la criminalidad organizada. ¿Por qué? Porque la criminalidad se enfrenta a un Estado poderoso.

“La mafia prospera donde no hay Estado; donde construye calles en lugar del Estado, construye escuelas en lugar del Estado, construye hospitales en lugar del Estado, genera trabajo y no genera trabajo ilegal, genera trabajo legal. Millares, quizá centenares de millares de hombres y mujeres desarrollan un trabajo legal en su vida cotidiana que depende de la mafia”, asegura.

Herramienta electoral
Para el experto en temas de derechos humanos debe considerarse el carácter electoral y populista con el que se está manejando la propuesta de implementar la pena capital.

Explica que, ante lo complicado que resulta disminuir los índices de secuestros y de criminalidad, se opta por la salida más fácil, por “lo que la gente quiere”.

“La pena de muerte es también una herramienta electoral, una herramienta política. Cuando uno escucha: ‘es lo que la gente quiere’. En otros casos lo hemos llamado aquí en México con un nombre que no gusta a nadie supuestamente, que es populismo.

“No es ‘lo que la gente quiere’, es lo que la gente cree que quiere. La gente no quiere la muerte de un secuestrador. La gente quiere que no haya secuestros.

Claro que es más fácil agarrar el caminito de la pena de muerte y dejar de resolver el camino de los secuestros”, señala.

“No es ‘lo que la gente quiere’, es lo que la gente cree que quiere. La gente no quiere la muerte de un secuestrador. La gente quiere que no haya secuestros.

Claro que es más fácil agarrar el caminito de la pena de muerte y dejar de resolver el camino de los secuestros”, señala.

El doctor en pedagogía por la UNAM considera que las deficiencias en el sistema de justicia no van a desaparecer de un día para otro, por lo que es incongruente creer que las personas de pronto podrán confiar en que las instituciones sabrán decidir sobre la vida de un inculpado.

“’¿Cómo de repente nos volvemos tan confiados en la justicia, cuando hasta hace 10 días nadie confiaba en ella?, ahora le pedimos a la misma justicia decidir sobre la vida de alguien. Es una incongruencia.

“Si ahora tenemos dudas de que los inocentes pagan a veces, el día de la pena de muerte quién le va a decir a las madres, a las esposas, a los hijos, como se hace en Estados Unidos a veces: ‘nos equivocamos, lo siento, con cuánto los vamos a indemnizar, cuántos millones vale la vida de su padre o de su madre’”, enfatiza.

Pagliai asegura que en Italia, por ejemplo, se optó por otros mecanismos para enfrentar al crimen organizado, como la especialización:

“Empezamos a darle golpes fuertes (a la mafia en Italia) cuando surgieron jueces como Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, que pidieron herramientas fuertes para pelear en contra de ella, pero nunca pidieron la pena de muerte, porque sabían que no les servía de nada.

“Pidieron herramientas que verdaderamente le afectaron a la mafia. Es decir, no jueces genéricos, que no saben qué es, sino jueces que se ocupan sólo de ella, que saben todo de ella, que saben hasta el color de los calzones de los mafiosos. Ésos son los jueces que derrotan a la mafia”, afirma.

LAS NOTICIAS, ENTREVISTAS Y OPINIONES VERTIDAS EN ESTE BLOG NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE EL PENSAMIENTO DE AMNISTÍA INTERNACIONAL – CHILE.