Opinión: Crisis carcelaria y DDHH

Fuente: Lucia Dammert, La Tercera

Nuestro sistema penitenciario está en crisis. La  llamada de atención del reciente informe de Derechos Humanos del Departamento de Estado de EEUU no es una novedad, pero ratifica un problema evidente.

La población carcelaria ha aumentado significativamente en los últimos años. Más de 50 mil presos cumpliendo condena en las cárceles y 100 mil con medidas alternativas nos sitúan entre los países con mayor tasa de población carcelaria en el mundo. Este incremento no ha ido de la mano con una disminución de la delincuencia. Por el contrario. Los niveles de denuncia de delitos han aumentado o mantenido en el mismo período.

El gran error de las políticas públicas en este tema es creer que la cárcel sirve sólo para castigar cuando, en realidad, debería rehabilitar, resocializar y reintegrar a personas con altos niveles de vulnerabilidad. Las condiciones carcelarias que viven la mayoría de los presos son indignas, no conducen a proceso alguno de reintegración social. En cambio, aumentan los niveles de frustración, violencia y especialización delictual. Lo más lamentable es que nada de lo anterior es una novedad. Diversos estudios realizados en el país han mostrado con elocuencia las complejas condiciones de vida de los presos, los problemas de salud que enfrentan, los limitados avances para disminuir la reincidencia e, incluso, los problemas de violencia al interior de los recintos penitenciarios.

Sigue leyendo

Anuncios