Condecoración Amanda Labarca reconoce contribución de Cecilia Medina en Derechos Humanos

La académica de la Facultad de Derecho y codirectora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Chile recibió esta Distinción al Mérito en reconocimiento a su trayectoria profesional a nivel nacional e internacional que refleja su compromiso por la lucha contra la discriminación. El Rector Víctor Pérez Vera manifestó el orgullo que representa para esta Casa de Estudios contar con la profesora Medina en su cuerpo académico y calificó su trabajo como un ejemplo a emular por las nuevas generaciones.

“He dedicado gran parte de mi vida a defender a las personas y ciertamente fue el exilio el que dio el impulso final a lo que quizás, en un principio, era sólo una inclinación. Mi primera preocupación después del Golpe de Estado fue luchar contra la represión y por la democracia, y de ahí había sólo un paso para afianzar mi convicción de que el elemento esencial de la democracia era el respeto y garantía de los derechos humanos, sin discriminación“.

Así lo expresó la académica Cecilia Medina al agradecer públicamente el reconocimiento que le hiciera la Universidad de Chile con la Condecoración al Mérito Amanda Labarca, a quien definió como “una pionera en Chile en la lucha por el fin de la discriminación de la mujer (…) ella buscaba la igualdad de derechos y si hubiera vivido hoy no me cabe duda que se habría dedicado a la defensa de los derechos humanos. Su libro Feminismo Contemporáneo deja ver lo avanzado de sus ideales, todo lo que dijo en 1947 se sigue repitiendo hoy”.

“En el mundo entero, la lucha de las mujeres -nacional e internacionalmente- ha sido larga y a veces cruel y lo sigue siendo hasta hoy”, afirmó la profesora Medina al explicar qué la motivó a ayudar a este grupo de la población.

“De todos los grupos objeto de discriminación, me he dedicado particularmente a las mujeres porque ellas son un microcosmo de la sociedad, hay pobres, discapacitadas, de diversas razas, de diversa orientación sexual, de diversas religiones, en fin, todos los grupos discriminados están ahí”, detalló.
Convencer a los Estados

“No necesito decir el inmenso esfuerzo que ha costado que los Estados reconozcan que las mujeres no pueden ser asesinadas, ni golpeadas, ni violadas, dentro de su propia familia, y que es su deber emprender las acciones necesarias para solucionar esto”, expresó la académica refiriéndose también al papel que aún prevalece para el género como “cuidadora perenne no remunerada y a menudo ni siquiera gratificada con un gesto amable”.

“Fuera de la familia también ha tenido que defenderse de la violencia y luchar por acceder a espacios que convencionalmente no se asocian a las mujeres, así como conseguir ser remuneradas igualmente”, agregó.

No obstante, la profesora dijo mirar el futuro con esperanza, pues reconoció que se han producido mejoras. “En el campo internacional se han adoptados tratados específicamente destinados a establecer, con claridad meridiana, los derechos humanos de las mujeres. Más importante aún: que estos tratados están produciendo un cambio en la interpretación de los tratados generales de derechos humanos y hace unos años ha existido un esfuerzo consistente para dejar de lado que el diseño de las garantías que deben darse a los derechos humanos tenga al hombre como parámetro”, manifestó.

La mirada local

A nivel nacional, la galardonada se refirió a la ley de violencia doméstica “todavía imperfecta, pero que representa una acción que ha puesto en la agenda de Chile el tema”. Del mismo modo destacó que “la Universidad abra cada vez más ampliamente sus puertas a la mujer. Sin embargo, falta mucho todavía. Estado y Sociedad no han sido capaces de avanzar en varios campos siendo el político uno de los más importantes”, opinó.

Al respecto, la académica citó a Amanda Labarca para relevar el aporte de cada ser humano en una sociedad. “Los Estados y las sociedades deben advertir que lo más importante en un país son sus recursos humanos y que no ayuda al progreso, al crecimiento, al desarrollo, marginar de la tarea a un enorme sector de la sociedad”.

Cecilia Medina agregó a este pensamiento vanguardista de la primera académica mujer de la Universidad de Chile que al discriminar a un sector de la población, se infringen normas básicas de derechos humanos, “dejando de cumplir obligaciones internacionales, que si fueran de otro tipo como los compromisos de un tratado de tipo económico no se concebiría quebrantar”.

Por ello valoró la existencia de este premio como “una señal más que se pone en la agenda al destacar a esta mujer sobresaliente que fue Amanda labarca, una señal más que quizás ayude a que algún día el Estado y la sociedad perciban a cabalidad lo poco ético y lo perjudicial que es seguir manteniendo la discriminación en cualquier esfera. Una señal más para que las mujeres y todos los grupos discriminados tengan la esperanza de un futuro mejor”, concluyó la profesora seguida por un largo aplauso luego de su exposición.

En el día internacional de los Derechos Humanos

El Rector Víctor Pérez Vera estuvo a cargo de la entrega de la Condecoración al Mérito Amanda Labarca en el marco de una solemne ceremonia realizada este jueves 10 de diciembre en el Salón de Honor de Casa Central. Lo acompañaron el Vicerrector de Asuntos Académicos, Iñigo Díaz, el Decano de la Facultad de Derecho, Luis Ortiz Quiroga, y la académica María Yolanda Bertrand, homenajeada con esta distinción en el año 2008.

En la ocasión, la profesora Bertrand ofreció una presentación de la trayectoria de la galardonada de este año, oportunidad en que destacó la feliz coincidencia de celebrar el Día Internacional de los Derechos Humanos con la entrega de este premio a una profesional que se ha consagrado en la defensa del respeto de la dignidad humana, especialmente de las mujeres.

Sus palabras valoraron tanto su trabajo profesional, reconocido internacionalmente, como su forma de encarar la vida. Apreció sobremanera su tenacidad por defender los derechos de las personas apelando al respeto como motor de desarrollo de la sociedad. En su presentación, expuso las distintas maneras de encarar el tema de los derechos humanos, desde la filosofía política hasta la praxis, y constató las dificultades y resistencias de los Estados para ir incorporando más estas garantías.

Modelos a seguir

Por su parte, el Rector se dirigió a la audiencia presente para felicitar tanto a Cecilia Medina, como a María Yolanda Bertrand, por constituir ambas un reflejo de la riqueza valorativa que promueve esta Casa de Estudios.

La autoridad académica acusó recibo de las exposiciones de ambas galardonadas, coincidiendo con la profesora Medina en que la Universidad de Chile debe continuar abriendo espacios para asegurar igualdad de oportunidades de derechos y opciones para académicas y funcionarias, como un tema institucional y no como resultado de inquietudes aisladas.

Del mismo modo se expresó favorablemente acerca de la propuesta planteada por la profesora Bertrand de estudiar la idea de crear una cátedra Amanda Labarca que se ocupe de temas de país, en particular de la mujer y los distintos tipos de discriminaciones que vive, adelantándose la Universidad de Chile en la reflexión y contribución para su mejora.

Finalmente, el Rector dedicó unas palabras a la condecorada para expresar el significado que tiene para el plantel contar con su trabajo y compromiso. “La profesora Medina es un orgullo para la Universidad de Chile. La distinción de la que ha sido usted objeto no solamente reconoce sus méritos, es un orgullo para la Universidad y su familia. Junto con reconocer la labor de una persona, genera e instala roles y modelos a ser emulados, y cuando la Universidad de Chile le otorga a usted la distinción Amanda Labarca quiere que la institución y sobre todo las nuevas generaciones busquen en su trayectoria, en su calidad y calidez humana, modelos a ser imitados. Desde ese punto de vista es nuestra Casa de Estudios la que se beneficia con esta distinción”, concluyó.

Merecido reconocimiento

El Decano de la Facultad de Derecho, Luis Ortiz Quiroga expresó: “Para nosotros es un verdadero orgullo que Cecilia Medina haya sido reconocida con un galardón. Ella es una conocida académica que durante mucho ha prestigiado a nuestra Facultad y a la Universidad. Desde el punto de vista internacional ha tenido una figuración tan destacada como pocas mujeres en América. Fue presidenta en el Tribunal Internacional Interamericano de Derechos Humanos y allí hizo un rol realmente notable. Hace poco, incluso, estuvo de candidata para ser miembro del Tribunal Penal Internacional, no fue designada, pero el hecho sólo de haber figurado como una candidata refleja la consideración que a nivel mundial se le da a su figura. Es una mujer muy preparada, muy seria, que ha escrito mucho, doctora en Derecho en Europa, una mujer notable y además humanamente extraordinaria”.

El profesor Emérito Enrique Silva Cimma manifestó que este reconocimiento era “absolutamente meritorio, Cecilia es una mujer extraordinaria. La conozco hace muchos años, trabajamos juntos en la cátedra y después trabajamos juntos en el Tribunal Constitucional. Fue relatora cuando creamos el Tribunal Constitucional, así que la conozco desde aquella época. Todo lo que ha hecho en función de los derechos humanos ha sido una gran contribución, había que verla cuando estaba en los países bajos ya en esa época trabajando a favor de los derechos humanos. Es un aporte indiscutible para el país y para la democracia”.

Pablo Koch, estudiante de quinto año de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile y nieto de la galardonada compartió su sentir por este reconocimiento a un miembro de su familia. “Creo que Cecilia, mi abuela, es una mujer muy inspiradora y no solamente a nivel familiar, sé que varios de sus alumnas y alumnos se sienten inspirados por sus cursos y encuentro muy valioso este premio”.

“Creo que el premio Amanda Labarca va en la dirección en que toma mi abuela su vida, que ha hecho de su carrera una herramienta para seguir lo que ella llamaría su compás moral, su brújula moral. Es muy valioso que a pesar de -quizás- haber tenido más problemas que otras personas en el ámbito laboral, considerando el quiebre que produce el exilio, es muy importante que ella haya seguido a través de su trabajo haciendo lo que ella considera correcto, el hecho que la Universidad haya apreciado eso me parece excelente”, agregó su nieto.

Para Emma Silva, directora de la Asociación de Mujeres Universitarias y que conoció en persona a Amanda Labarca, esta ceremonia refleja una continuidad de la labor que realizó la mujer que le da el nombre a esta condecoración.
“Doña Amanda fue una adelantada. Fue la primera profesora universitaria en 1922 y desde un comienzo pensó en la mujer desde la igualdad jurídica”, comentó.

“Hasta la muerte de doña Amanda se pensaba que todo se arreglaba con la consagración del derecho al voto de la mujer y resulta que lo que nosotros ahora tenemos es una discriminación cultural. Hace unos 50 a 60 años hubo una vuelco en la sociología y en la antropología y se introducen nuevos conceptos culturales, quedando de manifiesto que la lucha contra la discriminación aún no termina”, expresó la invitada especial al valorar el trabajo que realiza la profesora Cecilia Medina.
Amanda Rosa Henríquez Labarca, nieta de Amanda Labarca e invitada especial para esta ceremonia de la Universidad, es Ingeniero Agrónomo y pertenece a la Asociación de Mujeres Universitarias.

“Me llevo la mejor de las impresiones considero que es una gran cosa que haya sido galardonada la profesora Medina porque está perfectamente en la línea de pensamiento que tenía Amanda Labarca, yo viví mucho con ella, mi abuela. Incluso viajamos mucho juntas cuando era Directora de la Sección Jurídica de las Mujeres en Naciones Unidas. Era un cargo en que internacionalmente veía lo que ocurría con la mujer en el mundo y me di cuenta cómo su pensamiento fue influyendo en el mundo y encuentro que la señora Medina encarna esas mismas cosas porque es una persona que ha luchado por las oportunidades de las mujeres”, compartió.

“Mi abuela nunca estuvo en pugna con los hombres, jamás, consideró que las mujeres y los hombres tenían que mutuamente complementarse y eso fue siempre así, luchó por el voto femenino porque quería igualdad de oportunidades y en la época en que yo compartía con ella me llamó la atención que estuviera luchando por igual salario por igual trabajo, estoy hablando del año 49 y todavía hay problemas de que no se igualan los salarios en un mismo trabajo. Cuesta mucho, tal como decía la profesora Medina, que estos cambios ocurran y lo que se pide es igualdad de oportunidades y que cada cual pueda desarrollarse, tenga el respeto -como decía el Rector- y que aquí, en la Universidad de Chile, que se caracteriza por ser pluralista, amplia, avant gàrde (vanguardista), estas ceremonias se produzcan me parece estupendo”, manifestó.

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