Llaman a organizaciones de mujeres a inscribirse en el Instituto Nacional de Derechos Humanos.

Fuente: www.elciudadano.cl

Ya es oficial la reapertura de la Comisión Valech. Desde anteayer, Corporación Humanas está haciendo circular una carta a las organizaciones de mujeres, alentándolas a incribirse en el registro que el Instituto Nacional de Derechos Humanos ha dispuesto para las organizaciones de la sociedad civil, a fin de participar activamente en la toma de decisiones de esta nueva institucionalidad.

Santiago 29 de diciembre de 2009

Estimadas todas,

El 10 de diciembre recién pasado se puso en marcha el Instituto Nacional de Derechos Humanos. Según la Ley N° 20.405 la Dirección Superior del Instituto estará a cargo de un Consejo integrado –entre otros- por cuatro consejeros designados por las instituciones de la sociedad civil vinculadas a la defensa y promoción de los derechos humanos, con personalidad jurídica vigente, e inscritas en el registro respectivo de acuerdo lo que se establece en el artículo 2 de la ley antes indicada.

Como organizaciones que trabajamos en la promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres, las alentamos a que se inscriban en dicho registro, en el entendido que el Instituto es una instancia que trabajará por los derechos de las mujeres y de los hombres.

El registro de organizaciones en su primera etapa es responsabilidad del Ministerio del Interior y posteriormente del Instituto Nacional de Derechos Humanos.

Las instituciones que cumplan con los requisitos podrán inscribirse a contar del 15 de diciembre de 2009 hasta el día 29 de enero de 2010, enviando la solicitud por escrito dirigida al Subsecretario del Ministerio del Interior. Con posterioridad a esa fecha, las inscripciones se harán ante el Instituto Nacional de Derechos Humanos.

Solo podrán participar en la designación de los Consejeros del Instituto Nacional de Derechos Humanos aquellas instituciones que se hayan inscrito con anterioridad a los cuarenta días de publicada la Ley, esto es, hasta el día 19 de enero de 2010.

Los documentos que deben acompañar la solicitud son:

a) Certificado de personalidad jurídica vigente emitido por el funcionario competente.
b) Copia autorizada de la escritura donde consta el estatuto vigente de la institución.
c) Nómina del Directorio de la institución, si lo hubiese.
d) Nombre del representante legal de la institución o de la persona, que en su defecto, designen para representarla en el Consejo, conforme a sus estatutos.
e) Domicilio de la institución.

Para mayor información, en el Decreto Supremo 859 se establece el procedimiento para solicitar la inscripción, publicado en el Diario Oficial de fecha 16 de diciembre de 2009.

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MARINOS ANTIGOLPISTAS INVITAN A DESPEDIR AL B.E. ESMERALDA.

Fuente: www.elciudadano.cl

La Armada de Chile se ha revelado como la institución más refractaria a reconocer los abuso y crimenes cometidos por sus funcionarios, en sus cuarteles, instalaciones y buques.

Por oponerse al Golpe y denunciar a los mandos sediciosos, en agosto de 1973, fueron detenidos y salvajemente torturados marinos y civiles antigolpistas en Valparaíso. Hasta el día de hoy no se les reconoce como defensores de la libertad y la democracia.

El domingo 3 de enero a las 11:00 horas nos juntamos en el Muelle Prat, a respaldar a los marinos antigolpista y a decirle al Sr. Ministro de Defensa, Francisco Vidal y al Alto Mando de la Marina, que las violaciones a los Derechos Humanos fueron posible porque quienes usurparon por la fuerza el poder institucional, aplicaron una política de Terrorismo de Estado que hasta el día de hoy mancha con sangre y angustia de miles de civiles indefensos el uniforme, sus cuarteles y hasta el último buque.

Basta de mentiras, encubrimientos y cobardia… Por sus crímenes, LA ARMADA DEBE RESPONDER.

AGRUPACION EX PP QUINTA REGION
COORDINADORA NACIONAL AGRUPACIONES EX PP
COMISION ETICA CONTRA LA TORTURA -V REGION

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Marineros Constitucionalistas ante la Historia.

Fuente: www.elciduadano.cl

La agrupación de marineros constitucionalistas que denunciaron los planes golpistas de la oficialidad de la Armada de Chile en 1973 -y por lo cual fueron torturados, presos y exiliados- alega que el Gobierno no ha dado respuesta a sus demandas de reconocimiento y reivindicación, pese a las múltiples peticiones que han hecho a la Concertación desde el fin de la dictadura.

Reproducimos en extenso su comunicado.

Síntesis de nuestra causa:

Quienes ganan guerras injustas y fratricidas, como la versión bíblica de Caín y Abel, no son siempre los que han estado del lado de la verdad, la razón y la justicia.

Un grupo de jóvenes, los definidos marineros y civiles constitucionalistas en 1973:

-Se opusieron a las maniobras subversivas de la oficialidad de la Armada de Chile en contra del  Presidente Salvador Allende Gossens.

-Defendieron la Constitución de 1925.

-Los marineros respetaron su juramento a la bandera.

-Junto a civiles informaron al Gobierno de la Unidad Popular de la preparación del Golpe de Estado.

De esta manera trataban de honrar la soberanía de la voluntad popular de las elecciones de 1970 a 1973. Aunque fueron demasiado inocentes, porque no empuñaron las armas que la Patria le había otorgado a la marinería. Y sin armas, ni violencia, se opusieron a una maquinaria de guerra y exterminio que, mucho antes del Golpe Militar de 1973, inició la Armada de Chile, que costó tantas vidas y dolor a Chile.

La oficialidad de la Armada instiga y practica el sabotaje y el terrorismo; desarrolla con brutalidad y saña la tortura contra su propio personal, que se oponía a sus acciones subversivas y de sedición contra gobiernos democráticamente electos.

Así, a partir de agosto de 1973, para justificar su insubordinación, como una práctica institucional cometen un crimen de lesa humanidad: someten a tortura a su propio personal, para luego desde el 11 de septiembre de 1973, imponerla como una política de Estado. Además utilizan unidades navales como centros de tortura y reclusión, incluyendo el buque escuela Esmeralda.

Los marineros y civiles constitucionales, durante el curso de la detención, interrogatorios y encarcelamientos, fueron falsamente acusados, flagelados y torturados, configurándose un crimen de lesa humanidad que no prescribe. Porque, además, estaba en contravención de estatutos y cartas constitucionales del Estado de Chile, desde su fundación como República.

Como así también violando la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de las Naciones Unidas. Desde el mismo momento que el 6 de agosto de 1973 fue torturado el primer marinero en Talcahuano, la Armada y el Estado de Chile, se colocan al margen de la ley.

Este proceso ocurre bajo un:

-Régimen republicano con el gobierno de la Unidad Popular (1973), que intentaban defender, pero fueron detenidos, torturados, encarcelados e indebidamente procesados como sediciosos. Porque fueron considerados como “extremistas”, para luego ser parte importante de un plan para dar justificación al Golpe de Estado.

-Sistema dictatorial del régimen militar (1973-1990), son duramente reprimidos, siendo condenados ilegalmente. Algunos asesinados por agentes del Estado, luego de haber sido liberados de prisión; para después la mayoría forzados a vivir en el exilio. Otros mueren abandonados en el destierro sufriendo las consecuencias de la tortura, prisión y la diáspora.

-Proceso hacia una democracia, bajo los cuatro Gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (1990-2009), han sido mantenidos como una ficha de negociación desechable del Consenso de Gobernabilidad, que permitió que la civilidad asumiera la Presidencia de la República en marzo de 1990.

A objeto de poder resolver la clara situación de injusticia que se extiende por más de tres décadas y media, interminables han sido las gestiones realizadas y las comunicaciones que han enviado a todos los estamentos de la sociedad chilena:

Presidentes de la República, con la excepción del general Augusto Pinochet, incluyendo a la Presidenta Verónica Michelle Bachelet Jeria; Alto Mando de la Armada; Jerarquía Eclesiástica; Poder Judicial; Parlamento; Ministros del Interior y Defensa, y Jefes de  Partidos Políticos.

Pero han chocado con una hermética cortina del silencio, incluyendo el desinterés de los medios de comunicación y de las estructuras del Poder que han adoptado la actitud del avestruz, escondiendo la cabeza en la burocracia, para no ver que existe una manifiesta injusticia.

Sin embargo, los marineros y civiles constitucionalistas de 1973, con estoicismo están pagando un alto precio, a pesar que han sido envueltos en mentiras, decepciones, engaños y negociaciones. Como consecuencia de estas acciones, han vivido en un proceso de violaciones a sus derechos humanos y de permanente injusticia, que permanece por más de 36 años. Así se ha mantenido una persecución, hostilización y discriminación. Además siguen siendo considerados como sediciosos, delincuentes políticos y traidores a la patria.

Marineros y Civiles Constitucionalistas 1973 (MCC73)

“Hemos avanzado hacia un Estado que protege a las personas. Hacia una existencia más digna para todos los chilenos”.

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Crónica de un general derrotado.

Fuente: www.elmostrador.cl, por Eduardo Saavedra.

Hace algunos días, apareció en las librerías chilenas “La sombra del dictador. Una memoria política de la vida bajo el régimen de Pinochet”, del embajador de Chile ante Naciones Unidas, Heraldo Muñoz. Libro publicado originalmente en inglés el año pasado, premiado por la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos y la Universidad de Duke como la mejor obra de no ficción sobre América Latina, y traducido al castellano en España por la prestigiosa editorial Paidós. Traducción que afortunadamente contó con la revisión de su autor, de manera tal que puede leerse sin jergas ajenas a nuestro lenguaje.

Más de alguien se preguntará qué aporte puede brindar hoy, en vísperas del bicentenario, un libro sobre un dictador ya fallecido y que tanto deseamos olvidar. Desde la óptica de los hechos o de su interpretación histórica, política, económica o sociológica, ninguna. Porque no es una investigación periodística como “La historia oculta del régimen militar” de Ascanio Cavallo (et al) o “Los zarpazos del puma” de Patricia Verdugo. Tampoco un ensayo de historia y sociología política como “Chile Actual. Anatomía de un mito” de Tomás Moulián o “El Chile perplejo” de Alfredo Jocelyn-Holt. Ni un simple testimonio personal como “La mala memoria” de Marco Antonio de la Parra. Ni menos todavía un estudio de ciencia política como “El quiebre de la democracia en Chile” de Arturo Valenzuela o “El régimen de Pinochet” de Carlos Huneeus.

¿Qué es entonces? Una crónica, es decir, una narración periodística basada en hechos reales, con ciertos elementos valorativos, que busca poner en contacto al lector no especialista con lo vivido por el autor para invitarlo a reflexionar, en este caso sobre la figura de Pinochet y su trascendencia internacional, especialmente para los ciudadanos de otros países que sienten curiosidad por conocer más sobre una dictadura latinoamericana, impuesta por la torpeza del intervencionismo norteamericano, en respuesta al primer gobierno marxista democrático de la historia, y que junto con asesinar, torturar, encarcelar y censurar sistemáticamente a los disidentes, impuso una economía capitalista de mercado que cimentó las bases de la modernización de Chile.

“A la hora de juzgar históricamente al régimen de Pinochet, lo más importante –como bien apunta Mario Vargas Llosa- es lo que nos ha mostrado la experiencia política: que los pueblos no necesitan de dictaduras para modernizarse y alcanzar el bienestar”.

Se trata, en suma, de un libro de divulgación escrito con parcialidad y subjetividad, como toda crónica, pero sin caer en el discurso panfletario, el morbo sensacionalita ni la “superioridad moral” que algunos se atribuyen para defender los derechos humanos. Ese es su aporte.

Ahora bien, fuera de algunos errores de fecha y ciertas reiteraciones innecesarias, el mayor defecto de esta obra es –como bien señala Patricio Navia- la total ausencia de autocrítica con respecto a los gobiernos de la Concertación. De hecho, el capítulo menos feliz del libro es el que relata este período.

Sin embargo, ninguna sección del libro se compara con el apasionante capítulo sobre el contexto internacional de la dictadura de Pinochet, basado principalmente en los archivos desclasificados de la CIA, que revelan la participación directa de Nixon y Kissinger en la siniestra conspiración contra Salvador Allende, desde el mismo día en que éste triunfó en los comicios presidenciales de 1970 hasta el golpe militar de 1973. Así como el apoyo silencioso de la Casa Blanca al dictador hasta 1977, año en que Jimmy Carter asume la presidencia y se hace parte de la indignación mundial por las violaciones a los derechos humanos.

De alto valor narrativo son también aquellas páginas que tratan el perfil oportunista de Augusto Pinochet, el polémico caso del desaparecido periodista estadounidense Charles Horman (en que se basó la película “Missing”) y los capítulos sobre la conmovedora lucha política de la oposición por la recuperación de la democracia, particularmente el papel que jugaron el ex Presidente Eduardo Frei Montalva –asesinado subrepticiamente por agentes del Estado en 1982, según lo establece un reciente auto de procesamiento- y Ricardo Lagos, quien después de haber sido arbitrariamente encarcelado, tuvo el coraje de desafiar al derrotado general ante las cámaras de televisión algunos meses antes del memorable plebiscito de 1988.

El capítulo final intenta responder dos preguntas claves para el juicio histórico a la dictadura: si acaso ésta fue necesaria y si el precio que se tuvo que pagar por el cambio económico valía realmente el costo humano. La respuesta del autor si bien es admirablemente negativa, una parte importante de su fundamento raya en la política ficción, ya que no es posible especular, por ejemplo, la suerte electoral de la Unidad Popular de no haber mediado el golpe y la dictadura.

A la hora de juzgar históricamente al régimen de Pinochet, lo más importante –como bien apunta Mario Vargas Llosa- es lo que nos ha mostrado la experiencia política: que los pueblos no necesitan de dictaduras para modernizarse y alcanzar el bienestar. En efecto, varios países latinoamericanos han logrado despegar económicamente a través de políticas de libre mercado sin necesidad de llamar a los cuarteles, sino gracias a una estabilidad democrática que permite el intercambio pacífico de bienes y servicios con otras economías.

Sin embargo, Vargas Llosa advierte que tampoco perdura una democracia política sin desarrollo económico. La pobreza, el desempleo y la marginación son el caldo de cultivo perfecto para el advenimiento de gobiernos populistas, sean de derecha o de izquierda, quienes bajo la falsa promesa de un nuevo modelo de sociedad, terminan ellos mismos transformándose en regímenes autoritarios para contener a los disidentes, como fue el caso de Fujimori en el Perú y actualmente de Chávez en Venezuela, o bien, terminan siendo derrocados por un golpe militar y sucedidos por una dictadura, como sucedió recientemente en Honduras.

De ahí que nos convenga cuidar la democracia si queremos que los distintos individuos y grupos dispongan libremente de sus experiencias de vida, pero esto no se logra únicamente con la pequeña virtud de la tolerancia, sino impidiendo la principal causa del fanatismo político: la insatisfacción permanente de necesidades socio-económicas. Porque nada se gana con invocar acuerdos internacionales de derechos humanos y valores democráticos allí donde no existen las condiciones de existencia necesarias para llevarlos a la práctica. Esa es la reflexión que recojo de esta crónica de un general derrotado.

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Codepu solicita investigación en Carabineros sobre operativo que afectó a familia en población Norte Grande de Valdivia.

Fuente: CODEPU – VALDIVIA EN EL CIUDADANO, www.elciudadano.cl

La familia denuncia el destrozo de electrodomésticos, la protección del techo de la casa y los regalos de navidad.  El funcionario policial a cargo del operativo le dijo a la familia que cualquier explicación del operativo se lo debían pedir a la Fiscalía, y que mejor no denunciaran nada porque podía ser peor.

Codepu, miércoles 23 de diciembre  de 2009

Codepu envío un oficio a la Dirección General de Carabineros y a la Jefa de Zona de los Ríos, Marcia Raimann, solicitando una investigación interna sobre el operativo policial que se realizó el pasado martes 15 de diciembre y que afectó a una familia de la población Norte Grande, en Las Animas.

Ese día cerca de las 15 Hrs, el matrimonio integrado por Maggi Burgos Hernández y Juan Carlos Moraga, junto a sus cuatro hijos, sufrió un violento allanamiento policial en su domicilio. El grupo de personas que ingresaron con pasa montañas y sin identificación, eran funcionarios del OS7 de Carabineros que procedían a un operativo por la ley de drogas. Según la información entregada por Carabineros a la familia habían recibido denuncias de que en esta casa se vendían drogas. Pero luego de revisar toda la casa y hacer los interrogatorios correspondientes se habrían dado cuenta que no había nada y al parecer se habían equivocado.

En el operativo, además de romper la puerta, la familia denuncia el destrozo de electrodomésticos, la protección del techo de la casa y los regalos de navidad. Luego de una hora en la casa los funcionarios policiales se llevaron detenido a Juan Carlos Moraga, quien luego de pasar por la Comisaría de Beauchef, fue dejado en libertad sin cargo alguno. El funcionario policial a cargo del operativo le dijo a la familia que cualquier explicación del operativo se lo debían pedir a la Fiscalía, y que mejor no denunciaran nada porque podía ser peor.

La familia hizo una denuncia ante la Fiscalía la que traslado el caso a la Fiscalía Militar, quien debiera investigar estas denuncias. Para Maggi Burgos, nadie se hace responsable del daño psicológico causado a la niños, de los daños provocados en la casa, y de la imagen que se genera sobre su familia en la población.

Codepu solicitó a Carabineros realizar una investigación interna sobre el procedimiento policial y las denuncias de esta familia, copia de este ofició también se remitió al Gobernador Provincial. Para Codepu lo importante es que tanto Carabineros, como la Fiscalía y el Gobierno asuman las responsabilidad que le competen, en la investigación y generando respuestas a los efectos que un hecho así provoca en una familia, fundamentalmente en los niños.

Codepu es parte de la campaña nacional “Alto Ahí, basta de violencia policial” donde se ha solicitado al gobierno generar cambios en los procedimientos y en la formación académica de los funcionarios policiales, con el fin de que estos procedimientos y el actuar de la policía se ajuste a los estándares internacionales y de respeto de los derechos humanos.

Contacto:

Codepu – Valdivia: 344738 / 85003045

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Condecoración Amanda Labarca reconoce contribución de Cecilia Medina en Derechos Humanos

La académica de la Facultad de Derecho y codirectora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Chile recibió esta Distinción al Mérito en reconocimiento a su trayectoria profesional a nivel nacional e internacional que refleja su compromiso por la lucha contra la discriminación. El Rector Víctor Pérez Vera manifestó el orgullo que representa para esta Casa de Estudios contar con la profesora Medina en su cuerpo académico y calificó su trabajo como un ejemplo a emular por las nuevas generaciones.

“He dedicado gran parte de mi vida a defender a las personas y ciertamente fue el exilio el que dio el impulso final a lo que quizás, en un principio, era sólo una inclinación. Mi primera preocupación después del Golpe de Estado fue luchar contra la represión y por la democracia, y de ahí había sólo un paso para afianzar mi convicción de que el elemento esencial de la democracia era el respeto y garantía de los derechos humanos, sin discriminación“.

Así lo expresó la académica Cecilia Medina al agradecer públicamente el reconocimiento que le hiciera la Universidad de Chile con la Condecoración al Mérito Amanda Labarca, a quien definió como “una pionera en Chile en la lucha por el fin de la discriminación de la mujer (…) ella buscaba la igualdad de derechos y si hubiera vivido hoy no me cabe duda que se habría dedicado a la defensa de los derechos humanos. Su libro Feminismo Contemporáneo deja ver lo avanzado de sus ideales, todo lo que dijo en 1947 se sigue repitiendo hoy”.

“En el mundo entero, la lucha de las mujeres -nacional e internacionalmente- ha sido larga y a veces cruel y lo sigue siendo hasta hoy”, afirmó la profesora Medina al explicar qué la motivó a ayudar a este grupo de la población.

“De todos los grupos objeto de discriminación, me he dedicado particularmente a las mujeres porque ellas son un microcosmo de la sociedad, hay pobres, discapacitadas, de diversas razas, de diversa orientación sexual, de diversas religiones, en fin, todos los grupos discriminados están ahí”, detalló.
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Protección integral de los niños: garantía ciudadana

Fuente: El Mostrador
avatar Estela Ortiz Vicepresidenta ejecutiva de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI)

Los tiempos de elecciones presidenciales reavivan el debate en torno al dilema sobre el modelo de desarrollo del país: ¿más Estado o más mercado? Independiente de cómo resolvamos este dilema, lo que parece claro es que hay ciertos bienes que no pueden ser producidos por el Estado y/o mercado sin la concurrencia de un tercer sector denominado sociedad civil y un cuarto sector que es la familia. Este es el caso de la producción de bienestar y desarrollo de los niños.

En Chile, nos hemos demorando demasiado en sacar a los niños del ámbito privado y ponerlos en el centro de la política, la economía y la sociedad, e instituir su bienestar y desarrollo como un bien común, como un patrimonio colectivo, como la mayor riqueza que los pueblos atesoran. Muchas generaciones de niños chilenos han padecido los efectos de un mundo inapropiado para la infancia, que afortunadamente en los últimos años empezamos a corregir, mejorando las condiciones para la crianza de los hijos, que son míos, tuyos, nuestros y de todos. Seguir leyendo