Los peldaños de Peter Gabriel en su historia musical

Fuente: EMOL

Este martes el músico británico abre las sesiones del Pepsi Fest, el más grande de los festivales de rock y pop realizados en Chile, con siete conciertos y doce artistas durante diez días. Ésta es su historia en discos y visitas a nuestro país.

SANTIAGO.- La primera vez fue con perfil humanitario, en el recordado concierto Amnistía Internacional, de 1990. La segunda fue como estrella pop, en 1993, en el marco de una de sus más recordadas giras mundiales. Y la tercera visita de Peter Gabriel a Chile será este martes 24 de marzo, cuando abra uno de los mayores festivales musicales que se hayan realizado en estas tierras.

Toda una historia entre el fundador de Genesis y nuestro país, con el que ha dicho en más de una ocasión sentirse especialmente conectado. “Cada país es distinto, pero creo que los chilenos pueden entender mejor ciertas historias de mis canciones, ya que tienen una conexión particular con los temas debido a su historia”, dijo a El Mercurio aludiendo a los atropellos a los derechos humanos.

Fue precisamente la defensa de esos derechos fundamentales la que lo trajo por primera vez a Chile, a la recordada jornada doble en el Estadio Nacional tras el retorno a la democracia. En esa ocasión cantó y realizó proclamas acompañado sobre el escenario de figuras tan renombradas como Sting y Sinead O’Connor, pero también de unos chilenos: Inti-Illimani.

Con el grupo —que entonces no pensaba en separarse en facciones— desarrolló un vínculo particular, que volvió a juntarlos en escena en 1993 en el Velódromo del Estadio Nacional, pero también en más de un escenario europeo.

Aún no hay señales acerca de si la reunión volverá a darse en esta tercera visita del británico. Lo que sí está claro es que cantará clásicos con data de fines de los 70 a la década actual, impresos en discos que van del primero que tituló con su nombre (en 1977, luego del cual vendrían otros dos con la misma denominación) hasta Up, el último álbum formal, que publicó en 2002.

De este modo, y según los shows que ya ha ofrecido en Latinoamérica, hay canciones que son seguras: “The rhythm of the heat”, “No self control”, “Darkness”, “Steam”, “Secret world”, “Red rain”, “Solsbury Hill”, “Down to Earth”, “Biko” y “Father and Son”.

Entre ellas —y en medio de un paisaje visual tecnologizado, como es su sello en las últimas giras— asomarán también algunas novedades que Gabriel ha prometido con adelantos de su venidero disco, titulado tentativamente Scratch my back. El álbum debería salir este año, siete temporadas después del anterior, una periodicidad que es tónica en una discografía que anota los siguientes puntos altos:

From Genesis to Revelation (1969): la revelación

No siempre incluido como el primer álbum del grupo sinfónico inglés Genesis, y además con confusos títulos en distintos momentos y países de edición, este registro tiene valor por sí solo. Es la única muestra de un iniciado Peter Gabriel de 18 años, estudiante de la escuela secundaria de Charterhouse, y a la vez autor de canciones de mayor carácter folk (“Where the sour turns to sweet”, “The silent sun”), inspiradas en la era beatle post Revolver. El sonido está en sus primeros aprontes de búsqueda y cuando From Genesis to Revelation fue publicado no sólo vendió apenas unas 600 copias, sino que fue clasificado erróneamente debido a su título, Del Genesis al Apocalipsis. Entonces quedó perdido en las secciones de álbumes religiosos en las disquerías de Londres. Es el primero de los peldaños en la escalada de Peter Gabriel.

Foxtrot (1972): el arte en el rock

La ruta sinfónica de los álbumes Trespass (1970) y Nursery crime (1971) termina en el punto de mayor altura con Foxtrot, el disco que llevó a Genesis por primera vez a los rankings de preferencias en Inglaterra. Es el título del inicio de la popularidad de la banda con Peter Gabriel a la cabeza, convertido en el actor protagónico de los relatos mágicos y operáticos de este período. Aquí está el quinteto clásico de Genesis: con Steve Hackett (gutiarra), Tony Banks (teclados), Mike Rutherford (bajo) y Phil Collins (batería), junto a Peter Gabriel en las narraciones, las caracterizaciones de personajes, la creación de imaginería, la lírica y la flauta traversa. Foxtrot incluye recordadas composiciones de largo aliento sinfónico como “Watcher of the skies” y la culminante “Supper’s ready”, con 23 minutos de episodios art rock.

Peter Gabriel (1980): Trilogía homónima y perfecta

Tras su partida de Genesis en 1976, Peter Gabriel editó tres discos con su nombre. Son conocidos por números adjuntos o por la descripción de su portada: el primero es “el automóvil en la lluvia”, el segundo es “el rasguño” y el tercero “el rostro deformado” (en inglés se conocen como Car, Scratch y Melt, respectivamente). Éste es el álbum que cierra la primera etapa solista y además es el de mayores calificaciones. Tiene canciones históricas de carácter político como “Games without frontiers” y “Biko”, dedicada al sacerdote activista sudafricano Steve Biko, masacrado en una celda en 1977 por su calidad de anti-apartheid. Además incluye piezas pop incorporadas a la época de teclados, secuencias y tecnología como “Intruder” y “I don’t remember”.

So (1986): Big time

Es la más importante colección de canciones de Peter Gabriel, el disco con el que es recordado más allá de las épocas. El músico británico tiene aquí 36 años y una trayectoria como autor de larga data. El disco abre con el himno radial “Red rain” y contiene abundantes pulsos de pista de baile pop-soul en “Sledgehammer” y en la rítmica “Big time”, momentos radiantes y coloridos que se contraponen a piezas de pálida tristeza en “Mercy street” o la magistral balada a dos voces con Kate Bush, “Don’t give up”. El repertorio remata en otro himno popular, habitual punto cúlmine en los encores de sus conciertos: “In your eyes”. So es el disco que resume la biografía de Peter Gabriel en el pop moderno: es el Kind of blue de Miles Davis o el Sgt. Pepper’s de los Beatles.

Passion (1989): música en el mundo

La banda sonora de la película “La última tentación de Cristo” (1988) de Martin Scorsese no sólo es el máximo alcance de Peter Gabriel como compositor de música incidental (antes había escrito en 1984 obras para “Birdy”, de Alan Parker). Es el pasaje de ida sin vuelta hacia la world music, una de las líneas de trabajo que describirían a Peter Gabriel en adelante. Y de hecho la fundación de su sello Real World marcó su posición en el panorama musical de inicios de los ’90. Esta pasión según Pedro investiga sónicamente en músicas étnicas que atraviesan las regiones, con ritmos y texturas que se mueven de Turquía a Egipto y de Senegal a Pakistán. Passion tiene además un segundo apronte en el disco Passion: sources (1989), que, como su nombre lo dice, expone las fuentes de inspiración para Peter Gabriel: sonidos del Medio Oriente y Noráfrica, grabados con algunos de los músicos que el inglés apadrinó en su disquera: Nusrat Fateh Ali Khan, Zakir Hussain, Baaba Maal, Antranik Askarian, Mustafa Abdel Aziz y Mohammad Murad Metgali, entre otros.

LAS NOTICIAS, ENTREVISTAS Y OPINIONES VERTIDAS EN ESTE BLOG, NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE LA POSICIÓN DE AMNISTÍA INTERNACIONAL  – CHILE.

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