Las mujeres tienen la fuerza para cambiar el mundo

Fuente: Tomás Hirsch, La Tercera

La conmemoración del día de la Mujer el 8 de marzo nos hace reflexionar sobre los derechos de las mujeres y sus luchas. Las celebraciones se producen en todos los ámbitos desde las Naciones Unidas, los Estados y las organizaciones sociales. Muchas reciben flores, diplomas o chocolates. Sin embargo, sin estar en contra de los reconocimientos, el mejor regalo sería revertir las  grandes injusticias e inequidades que sufren millones de mujeres en el mundo.

Este día, además de saludar  a las mujeres, especialmente a las mujeres latinoamericanas por su fuerza integradora, creo que se debe no sólo reflexionar sobre la discriminación, sino producir un cambio de mirada. Es necesario y urgente cambiar  este modelo perverso que mantiene la discriminación y que genera la desigualdad.

Sus luchas

La lucha de la mujer por sus derechos,  está marcado en el hito histórico de Copenhague que proclama el Día Internacional de la Mujer el 19 de Marzo. Un año después, en diversas ciudades europeas, más de 1 millón de personas salen a las calles para exigir el derecho a voto, negado hasta entonces. Estos actos llenos de valentía tienen como correlato el hecho que una semana después 140 trabajadoras en su mayoría inmigrantes italianas y judías protestaran por mejoras salariales en una fábrica en Nueva York. Ellas fueron cobardemente asesinadas por pedir condiciones laborales más dignas lo que demuestra la fuerza de las mujeres y es por eso que se las oprime, porque tienen la fortaleza para cambiar el mundo que  las violenta y que intenta relegarlas.

Que ocurre hoy

En la actualidad  la mujer vive diariamente la injusticia y la violencia a través de la crueldad de una sociedad deshumanizada:

25% de las mujeres sufre abusos sexuales por parte de sus parejas.
5% de las violaciones denunciadas terminan en condena.
6.000 mujeres mueren, cada año, por las consecuencias de abortos clandestinos en América Latina.
80% de los refugiados son mujeres, niñas y niños.
70% de los 1300 millones de pobres que hay en el mundo son mujeres y niñas.
54% de las mujeres trabajadoras de Chile están precarizadas.

70% de las víctimas de acoso moral en el trabajo son mujeres.

En nuestro país esa violencia se expresa en los ámbitos laborales, estudiantiles, en la casa y en los barrios, en los femicidios y en las postergaciones sociales. Esto se puede graficar muy bien en lo que viven más de 300 mil trabajadoras de casa particular; en el trato que reciben las  temporeras, las mujeres que trabajan en condiciones infrahumanas en las salmoneras del sur; las mujeres mapuches y las exoneradas; también las madres y las esposas de detenidos desaparecidos que aún esperan saber el paradero de los cuerpos de sus familiares.

En cuanto al empleo, la mujer continúa ganando el 35% menos que el salario de los hombres por un mismo trabajo, con deficiente seguridad social y bajas pensiones, sumándoles la responsabilidad casi exclusiva de tareas domésticas y de crianza. En las Isapres son castigadas cobrándoles el “impuesto al útero” en la edad fértil.

En los espacios de decisión:

Las mujeres llegan sólo al 18% de las alcaldías; al 12% de los escaños parlamentarios; al 14% de la Corte Suprema; de las 58 universidades del país sólo 4 mujeres asumen el cargo de rectoras y sólo a 3 de los 37 cargos directivos de las empresas públicas.

Temas pendientes

Entre los temas pendientes está la despenalización del aborto.  Respetar los derechos reproductivos de la mujer y el ejercicio  libre e informado de su sexualidad con acceso garantizado a los medios de anticoncepción incluyendo si fuera el caso, el  uso de los métodos anticonceptivos de emergencia. Junto con esto, brindar capacitación sobre los temas de responsabilidad sobre el propio cuerpo y sobre la vida.

Valoro los esfuerzos que ha realizado la Presidenta Bachelet en dar más oportunidades de desarrollo a las mujeres con capacitación, recursos de emprendimiento y el acceso a las salas cunas de sus hijos. Pero desde mi punto de vista la reflexión y los cambios deben ser más profundos, de otra manera  a lo más se harán algunos retoques cosméticos sin cambiar el fondo del problema.

Mujeres, referencias sociales

Sin embargo, y a pesar de la discriminación, del maltrato y de la violencia, las que mueven el mundo son las mujeres. Destaco  el valor, la fuerza, la pasión y el coraje de dos mujeres: Gladys Marín y Laura Rodríguez. Ellas lucharon incansablemente no sólo por los derechos de las mujeres, lo hicieron para que la sociedad en su conjunto cambiara, para que las personas tuvieran mejores salarios, acceso a la salud, al estudio, a la justicia, a una vida digna.  Y ¿Por qué no? Destaco a Michelle Bachelet por haber sido la primera Presidenta del mundo en adherir a la Marcha Mundial por la Paz y la no Violencia.

Tomás Hirsch

LAS NOTICIAS, ENTREVISTAS Y OPINIONES VERTIDAS EN ESTE BLOG, NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE LA POSICIÓN DE AMNISTÍA INTERNACIONAL – CHILE.

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