Opinión: Delitos aberrantes y la necesidad de una Convención Internacional sobre Derechos Humanos de la Comunidad LGBT

Fuente: Fernando Pisani, AG Magazine

Una reflexión sobre la creación de leyes y organismos que defiendan los derechos humanos LGBT más allá de la pacatería de la sociedad, cómplice de aberrantes violaciones a la integridad de las personas homosexuales y transexuales.


La noticia corrió como reguero de pólvora dentro de la comunidad LGBT y todos nos sorprendimos con la brutal noticia de la travesti peruana que fue torturada y ultrajada por una autodenominada “guardia vecinal” de la ciudad de Tarapoto, en ese país.

Así como en su momento, el salvaje asesinato de Matthew Shepard en los EE.UU. materializó la lucha por los derechos de los homosexuales; bueno sería que el sufrimiento padecido por la triste protagonista de este hecho delictivo mitigara los peligros a los que día a día se ven expuestos y expuestas miembros de nuestra propia comunidad, cuya condición y manera de ganarse la vida las someten a constantes vejaciones, explotación y malos tratos.

El camino es la lucha. Políticas claras en materia de diversidad sexual y derechos humanos reglamentados, vigentes y con mecanismos de defensa y promoción aplicables en lo cotidiano.

Debemos ser concientes de que el padecimiento al que fue sometida la travesti peruana no dista demasiado de la realidad de cualquier chica que trabaja en las calles de nuestros subdesarrollados países.

Tampoco escapa a nuestro conocimiento el modesto rol desempeñado, actualmente, por los organismos protectores de derechos humanos.

Asimismo, la labor desarrollada por los legisladores es a todas luces inconsistente y avanza a paso de tortuga cuando se trata de sancionar derechos en beneficio de la comunidad LGBT.

Habitualmente, acostumbrados a la continua desidia y lentitud de los gobernantes de turno, nos alegramos ante pequeños logros. Pero, al enfrentarnos cara a cara con casos como el de Matthew Sheppard o el de Techi, la travesti peruana, vemos que la lucha no puede esperar.

Necesitamos que las y los legisladores se sienten a debatir en serio y a crear normas que abarquen todas aquellas necesidades, derechos y libertades de los que nos hemos visto privados durante tanto tiempo.

Necesitamos una Convención Internacional de Derechos de Lesbianas, Gays, Travestis, Transexuales y Bisexuales que establezca derechos y deberes, así como la obligación de su implementación en las normas locales de los países firmantes.

Necesitamos Organismos de Derechos Humanos realmente comprometidos en la defensa de estos últimos y sobre todo en el cumplimiento, defensa y promoción de los derechos de la comunidad LGBT.

No es un camino fácil. Tampoco es políticamente correcto, toda vez que lo distinto consterna y nuestras sociedades —aún pacatas y convencionales— se asustan fácilmente y prefieren “tolerar” dramatizando los abusos en lugar de trabajar en pos de su real supresión.

Pero es el único camino posible. El que han recorrido la mujeres en la lucha por la obtención del voto femenino y el reconocimiento de todos y cada uno de sus derechos.

El que han recorrido las personas de color en la eliminación de la esclavitud y el apartheid, así como todas las formas de explotación y discriminación a personas de raza negra.

El que han recorrido los defensores de los derechos de los niños, en la lucha por la creación de la Convención Internacional sobre sus Derechos y su posterior implementación en los países suscriptores.

Es un camino superador y que no sólo nos permitirá disminuir las posibilidades de sentirnos azorados frente al dolor y la crueldad infringidos por seres humanos iguales a nosotros, cometiendo delitos aberrantes en nombre de la moral, sino que nos dará las armas que necesitamos para castigar y erradicar definitivamente tales flagelos y sentirnos de una vez y por todas, integrados, íntegros e iguales.

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Opinión: ¿Para qué sirvió ir a Cuba?

Fuente: Manuel Martínez Opazo, La Nación, http://cianuronews.wordpress.com/

Los viajes siempre dejan algo. Experiencias para no repetir, otros aprenden a conocer quiénes nos reciben con agrado o nos desprecian por nuestro entendimiento de la vida. La semana pasada el Gobierno visitó Cuba. Tierra de maravillas extremas, pocos sitios pueden darse tan semejante lujo, porque sus habitantes son amables, alegres y preparados. De no ser por su Gobierno, sería una nación completa. Pero no se puede todo. Que nuestro Gobierno tuviese que visitar Cuba nunca lo entendí. La verdad, hay muchas cosas que no entiendo y si quiero explicármelas, tendré que juntar pedazos y delinear la respuesta como un acertijo.

¿Para qué visitar Cuba si no nos entrevistamos con la disidencia? Esa que denuncia el sistema autoritario de Fidel, quien por más de 50 años ha justificado su régimen con su mentada revolución. Lo único que ha logrado con esto es el bloqueo de los arrogantes del frente, sumado al sometimiento interno de quienes no piensan como el sistema. No me vengan a decir que no es verdad. El régimen es tan represivo como cualquier dictadura. Estuve en la isla un lapso suficiente como para tomar contacto con la población y enterarme de que muchas de las prácticas que más detesté de Pinochet se aplican de la misma forma. Castro llegó a dar un giro al país, pero terminó por someter al pueblo y tenerlo por casi seis décadas en una noche oscura.

Puede ser verdad lo que dice Guillermo Tellier, que nadie se traga la lengua en Cuba por decir lo que piensa, pero sí se tienen que tragar al anciano de la revolución todos los días, con una prensa manejada, donde todo se controla al más mínimo detalle, donde la policía política (G6) marca presencia en un terreno que declaran suyo. Es fácil ver lo que se desea. Resulta alentador tratar de encontrar en Cuba casi un ejemplo que desearíamos repetir en otros lugares de América, pero menos mal que no somos tan brutos, y comprendemos que la democracia, por imperfecta que sea, es mejor que la más óptima dictadura.

No por eso he de ser un fundamentalista. Discrepo de los regímenes comunistas, pero nunca a un nivel tan básico. Mantenerlos fuera del sistema democrático es hacer lo mismo que detestamos de los regímenes dictatoriales, donde los que no están de acuerdo deben irse a las mazmorras. Discrepo del diputado Patricio Walker, que toma las palabras de Teillier y hace poco menos que un juicio social de por qué no se debe ampliar la Concertación. Ignorar a sectores que están fuera del debate social no es sólo un error, sino que demuestra una miopía política gruesa.

Sabemos que el tema de los derechos humanos en Cuba es una realidad. No podemos hacernos los desentendidos. Tenemos claro que más temprano que tarde ese país volverá a conocer la libertad. No obstante, como decía al inicio, a veces me cuesta comprender por qué se toman ciertas determinaciones sobre este tipo de regímenes, que además nos fustigan dando lecciones de cómo debemos arreglar con nuestros vecinos las situaciones históricas. Es propio de Fidel entrometerse en los asuntos internacionales. Se lo aprendió a quienes mantienen el bloqueo. Como Estado soberano somos maduros para aceptar las arremetidas de algunos próceres, que tal vez producto de sus años hacen análisis fuera de la realidad.

Es de esperar que las discrepancias se tomen como eso. No creo que dé para más. A los que desean sacar partido de la controversia y desean cámara, les recomendaría ir al Festival de Viña. Es probable que los enfoquen y así tendrán su minuto televisivo, porque tanta alharaca suena a necesidad de pantalla y nada más que eso.

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Mujer de Chiloé pide que se revise sentencia judicial sobre su hijo

Fuente: La Tercera

El menor fue entregado a su pareja a quien ella acusa de violencia intrafamiliar.

La secretaria ejecutiva del Consejo de Derechos Humanos y Migratorios de América (Cdhma), expresó su preocupación por el caso de Lanny Herrera Neumann, quien se encuentra privada de ver a su hijo menor, por acciones jurídicas que la “inhabilitan de manera prejuiciosa, sin mediar la condición expuesta por la defensa”, dijo la funcionaria.

El caso de Herrera Neumann (26), quien está separada por violencia intrafamiliar y de la cual fue testigo su hijo menor H.A.H. de tres años, declaró ante Cdhma que “hay cuatro demandas por violencia en contra de mi ex pareja, incluso una cuando tenia 8 meses de embarazo”. Relatando que “el haberme separado del agresor me ha traído varias consecuencias horribles, especialmente me han quitado a mi hijo… él no esta conmigo”.

Actualmente, el menor H.A.H. se encuentra viviendo con el padre, por una resolución firmada por la Juez del Juzgado de Familia de Castro, Alejandra Varas Cuevas. “La verdad es que en la Isla de Chiloé hacen las leyes como quieren y existen muchas injusticias, ya que casos como el mío quedan escondidos, sin ninguna solución. Nunca se dice la verdad”, dijo Lanny Herrera.

Herrera dijo que “yo no sé si mi hijo come, si lo bañan, si lo cuidan, realmente no se nada de él porque no me dejan verlo”. El lugar donde vive el menor junto a su padre, es una población de bajos recursos, por lo que la mujer dice que “no tienen educación ni ningún tipo de cultura, mi hijo esta inserto allí, en manos de mi agresor Nicolás Asensio Miranda”, por eso, el Cdhma junto a la mujer, están solicitando el apoyo del Gobierno y de los organismos internacionales, para resolver la situación.


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Opinión: VIH-SIDA: ¿Cuándo se nos olvidó hacer las cosas bien?

Fuente: Leo Arenas, El Mostrador

El reciente informe entregado por el Ministro de Salud, el Director de la Comisión Nacional del SIDA y el Presidente del Consejo Médico de Clínicas Privadas de Chile, reveló que 104 personas que se hicieron el test del VIH y que resultó positivo (no sabemos si en la primera o segunda muestra) no han sido notificadas y que no existe certeza sobre 405 personas.

Estamos lejos de las mil y tantas personas que informó el Senador Girardi a pocos días de conocer los casos de Iquique, pero tampoco es una cifra que debamos obviar, al final de cuentas las personas que se atienden en clínicas privadas son distintas a las que se atienden en el sistema público, y las cifras de no notificados son similares.

Es decir, en este caso, la empresa privada no es mejor que lo público. Claro que esta vez no hemos tenido diputadas/os pidiendo una intervención del sistema privado, ni siquiera cuestionando el proceder que está reglamentado, sólo el silencio en el período estival. Para algunas/os parlamentarias/os, el sistema privado, sea salud, educación y trabajo, es intocable y las denuncias se hacen con publicidad cuando el acusado es el aparato estatal.

Pero más allá de la política chica, de la ventaja mínima que sacan nuestras/os políticas/os para transformar temas en agenda pública, quienes trabajamos en el día a día en la respuesta social al VIH, debemos preguntarnos: ¿Por qué, de una parte a esta, las cosas están resultando peor de lo pensado?

No sé cuando se puso fea la cosa, pero ciertamente que dejamos de ser el país que marcaba algunas pautas (quizás nunca lo hicimos y era un cuento contado entre nosotros) y que era ejemplo en cuanto al proyecto financiado por el Fondo Global.

No sé porque no se tiene un registro único de casos de VIH, si es de notificación obligatoria según la Normativa del Ministerio de Salud y dispone en la página epi.minsal.cl de un Sistema de Notificación en donde debe ingresarse con autorización. ¿A dónde iba a parar dicha información?

No estuve en la conferencia de prensa, pero habría preguntado: ¿Cuántas, de las 4.043 personas que las clínicas privadas han confirmado con VIH+, tuvieron consejería pre y post test, como lo establece la Ley Nº 19.779?

Lo más grave es que la sociedad civil ha estado ausente en este debate. Y lo empezamos a hacer mal cuando dejamos de cumplir el rol que tiene una sociedad civil, cuando adquirimos el estatus de “asociados” con el Estado, con el Gobierno de turno. Cuando empezó a primar el amiguismo de vernos entre tantas reuniones. Y tuvimos temor de herir susceptibilidades, nos pusimos “políticamente correctos”. Nos autocensuramos.

Quizás era lo que había que hacer para obtener los recursos para el trabajo de las organizaciones, dejamos el espacio público y ventilamos los problemas entre cuatro paredes, aprendimos a negociar, nos volvimos “políticos en los social”; solucionamos nuestros problemas, pero dejamos de hacer lo que hemos definido como lo principal de la sociedad civil: “la vigilancia ciudadana”. Por eso es que ninguna de las últimas denuncias en el ámbito del VIH han sido iniciativa de las ONG’s.

No sé si estamos tomando palco o, definitivamente, no somos el referente que creíamos ser.

*Leonardo Arenas es Secretario Ejecutivo para América del Sur de COASCE.


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Celco no podrá construir su ducto en Mehuín.

Fuente: www.elciudadano.cl

Durante todos los Gobiernos de la Concertación, se ha implementado un modelo de absoluta depredación y saqueo ambiental que ha sido continuidad de lo obrado en dictadura. Las comunidades de pescadores y pueblos originarios han sido unos de los sectores afectados por estas prácticas ecocidas y genocidas que han destruido el territorio.  La derecha, tan nacionalista en el papel, nada ha hecho por detener esta masacre. La Concertación -en especial el Partido Socialista- han actuado como los mocitos de los ricos siendo protagonistas de este crimen ambiental, social, económico y cultural que estamos presenciando cada día con el silencio complice de la prensa.

Entre los daños más graves que este sistema ha provocado se cuenta la apropiación ilegítima y la destrucción del territorio. Ejemplo de esto, es lo provocado por las salmoneras que han provocado un daño ambiental en los canales y fiordos australes, sólo comparable con el desastre de Chernobyl.

Casi todo el mar de Chile se ha visto afectado. Sin embargo, en la costa lafquenche de bahía Maiquillahue y Mehuín, el mar se defiende con ayún y con newen, con amor y con fuerza. Es por eso que Celco, que ha contado con el respaldo editorial de -entre otros medios- El Mercurio, y del Gobierno, no ha podido construir un ducto para arrojar al mar sus residuos industriales, cuya carga es mucho más sucia y tóxica que la mierda.

Los defensores del mar, lafquenches, pescadores y campesinos, hacen la tarea más patriótica o si se prefiere más valiosa que pueda haber: defenderel ambiente que nos de la vida. Impiden con esto que se mancille uno de los pocos espacios aún puros del mar chileno.

Otras organizaciones sociales están levantado la defensa del mar en esta y/o otras partes del territorio: Movimiento de los Pueblos, con su campaña Salvemos el Mar Chileno; Movimiento de Defensa del Medio Ambiente (Modema) que lucha contra las termoeléctricas; y pescadores artesanales que intentan conservar su forma de vida y los recursos que le dan sustento.

No está lejos el día que comience el juicio histórico a los responsables de toda la destrucción que ha tenido nuestro territorio. Y de que se reconozca la inmensa lucha de quienes sin tregua han dado sus vidas por lo más justo y preciado.

A continuación, el comunicado del Comité de Defensa del Mar, a propósito de la supuesta presentación de un Estudio de Impacto Ambiental, que habría hecho Celco, para construir su ducto en Mehuín.

Francisco Marín – El Ciudadano

COMUNICADO PÚBLICO ANTE ANUNCIOS ENGAÑOSOS DE CELCO

El Comité de Defensa del Mar que representa a las comunidades Mapuche-Lafkenche y pescadores artesanales del Borde Costero de Mariquina, Región de los Ríos y de la Araucanía, comunica a la opinión pública lo siguiente:

De acuerdo a las informaciones que indican que la Empresa Celulosa Arauco, CELCO, presentó el día viernes algunos datos que hacen referencia a los Estudios de Impacto Ambiental conducentes a un proyecto de evacuación de los riles de la planta Valdivia directamente al mar de Mehuín y que de acuerdo al gerente de asuntos públicos Iván Chamorro, se cumple con lo estableció en la resolución Nº377, indicamos que:

1.- La entrega de datos a la que se hace alusión, no es mas que un distractor ante la opinión publica de las verdaderas debilidades que aquejan a Celco .

2.- Si bien se menciona las sugerencias de la consultora Ecometrix, encargada directamente por la autoridad medio ambiental, esta jamás realizó estudios en los diferentes lugares del borde costero, por lo que de ninguna manera es un referente válido para sugerir la Bahía de Mehuín.

3.- Por otra parte, en el mes de diciembre del 2007, fue solicitada a la Subsecretaría de Pesca, se decrete el último sector marino de toda la costa de Mariquina como área de manejo para la explotación de los recursos bentónicos y que, de esta forma, además no queda espacio real para la instalación de un ducto, cuestión que la autoridad competente aún no resuelve.

4.- La verdad que aqueja a la empresa Celco es el avance que han logrado las comunidades mapuche lafquenches de la comuna de Mariquina y Valdivia, que han dispuesto a trámite 3 espacios marinos costeros invocando la ley 20.249 que crea los espacios costeros marinos de los pueblos originarios basados fundamentalmente en el derecho consuetudinario y de derechos colectivos.

5.- La ley 20.249 resuelve paralizar toda otra solicitud en el mismo espacio, anteponiéndose en derecho a favor de los pueblos originarios.

6.- Y por último el tratado internacional 169 que ratifico el Estado de Chile, demanda proteger el territorio y sus recursos naturales del suelo y subsuelo.

Por lo tanto Celco no tiene, ni tendrá jamás espacio alguno para la instalación del ducto contaminante en territorio de los pueblos originarios.

COMITÉ DE DEFENSA DEL MAR.

Domingo, 15 de febrero de 2009

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