UN CENTENAR DE NIÑOS Y NIÑAS AYUDAN A SUS COMPAÑEROS A RESOLVER SUS PROBLEMAS SIN VIOLENCIA.

Fuente:  www.achnu.cl

El martes 18 de diciembre, 112 estudiantes de las escuelas Horacio Jonson, Pedro Aguirre Cerda, Poeta Eusebio Lillo y Doctora Eloisa Díaz, de la comuna de Conchalí, se transformaron en los nuevos mediadores escolares, gracias a la implementación del programa “Resolución de conflictos e instalación de sistemas de mediación escolar”, desarrollado por ACHNU junto a la Corporación de Educación y Salud Municipal.Luis Valdés, representante de CORESAM, señala que “ha sido tan enriquecedor el proyecto, que lo queremos extender hasta el 2010. Nuestro desafío es que todas las escuelas de Conchalí tengan implementado este sistema”.

Un niño molesta a una compañera de curso; ésta se enoja y reacciona con una cachetada directo a la cara. Ante la situación, un compañero de ambos los llama a conversar en una sala especialmente acondicionada para ello. Así enfrentan sus conflictos de una manera más armónica y se estrechan las manos. Más adelante, lo pensarán mejor antes de comportarse de forma agresiva, ya que su propio compañero, “mediador escolar”, les enseñó a usar el diálogo como herramienta para resolver sus problemas.

Esta escena, que a primera vista parece ideal y un tanto utópica, se está haciendo realidad con gran éxito en cuatro escuelas de la comuna de Conchali, a través del proceso de mediación diseñado e implementado por ACHNU.

El camino para formar mediadores escolares comenzó, en una primera etapa, con una capacitación entregada por profesionales de ACHNU, a los profesores de las escuelas intervenidas; el taller duró 40 horas. Luego se realizó una encuesta anónima a los alumnos de cada curso, quienes seleccionaron entre sus pares a los futuros mediadores.

En una segunda etapa, los alumnos designados recibieron capacitación sobre métodos de resolución de conflictos, y luego de doce sesiones, ya estaban listos para ejercer su nuevo oficio: mediadores de conflictos.

Según Esteban Sutherland, estudiante de octavo básico de la Escuela Doctora Eloisa Díaz, luego de la puesta en marcha del proyecto hay menos burlas, ya casi no hay peleas y se han fortalecido las relaciones sociales entre los distintos cursos. “Un estudiante estaba molestando a todos, porque quería hacerse el chistoso; conversé con él y le pregunté, ¿por qué haces esto?, y él reconoció que tenía problemas en su casa. Entonces le recomendé que no juntara sus problemas personales con su vida en el colegio; desde ese minuto ya no molesta a nadie más”, cuenta orgulloso.

La experiencia ha sido tan exitosa que ya se piensa implementar en todas las escuelas de Conchalí. Luis Valdés, representante de la Corporación de Educación y Salud Municipal (CORESAM), señala que “ha sido tan enriquecedor el proyecto de mediación entre pares, que lo queremos extender hasta el año 2010. Nuestro desafío es que todas las escuelas de Conchalí tengan implementado este sistema, porque aquí gana la escuela, los profesores y los alumnos”.

Para Eileen Salvatierra, quien tiene 13 años y terminó séptimo básico en la Escuela Doctora Eloisa Díaz, ser mediadora de conflictos se ha transformado en una vocación, “Lo que más me gusta es que existe un respeto mutuo entre mediadores y el resto de los alumnos. Es tan bonita la experiencia que gracias a todo lo que he aprendido, en los talleres y en la práctica como mediadora, ahora tengo ganas de entrar a la universidad y ser parvularia”.

Chile: Mirada ciudadana, urgencias y desafíos para las mujeres ante el VIH/SIDA.

Fuente:  www.reddesalud.org

“Las mujeres no saben negociar el uso del condón”. “Se dedican al cuidado de los otros y no a su propio cuidado”. “Están para satisfacer los deseos de su pareja”. “Las dueñas de casa no han salido de la casa y son víctimas del VIH/SIDA”.”No creen que el VIH/SIDA les puede afectar, aún persiste la idea de que sólo afecta a hombres homosexuales”.

Estas afirmaciones se repitieron una y otra vez entre las 32 mujeres presentes en el coloquio “Una mirada ciudadana, urgencias y desafíos para las mujeres ante el VIH/SIDA” que se realizó en Santiago, Chile, el 15 de marzo de 2007, convocada por la Fundación Savia, que forma parte de la Asamblea de Organizaciones con trabajo en VIH/SIDA, ASOSIDA. Provenían de ONG, del Estado y de organizaciones de base. Todas con un objetivo común, identificar los desafíos que existen para detener el crecimiento del SIDA, ya que en Chile se estima que diariamente 5.9 personas adquieren el virus.

Alertadas porque la tasa de crecimiento del VIH/SIDA en Chile es más alta entre las mujeres que entre los hombres, y porque más del 40% de las portadoras son dueñas de casa con pareja exclusiva, las mujeres presentes en el coloquio compartieron experiencias y estrategias en la lucha contra la propagación de VIH/SIDA. Efectivamente, aunque el 85% de los casos del VIH/SIDA registrados en Chile desde 1984 a diciembre de 2004 corresponde a hombres, las tasas de adquisición del virus hoy crecen más en las mujeres (20%) que en los hombres (12%). La relación hombre mujer en la actualidad es de 5,1.

Pamela Eguiguren investigadora del Observatorio de Equidad de Género y Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), señaló que “el aumento del virus entre las mujeres en una señal de inequidad que es modificable y que se relaciona con el menor control que las mujeres ejercen sobre su sexualidad”.

Por ello hizo hincapié en que es preciso abordar este tema de una manera integral y abogó por la aprobación de la Ley Marco de Derechos Sexuales y Reproductivos, que daría el sustento jurídico a los derechos sobre el cuerpo, la sexualidad y la reproducción. Marcela Morales, de la Comisión Nacional del SIDA (CONASIDA) coincidió en que “hay que visibilizar el tema de la equidad de género como un factor de vulnerabilidad”. Agregó que existe una oportunidad para prevenir el VIH/SIDA entre las mujeres haciendo políticas diferenciadas, porque antes sólo existían campañas generales. Agustina Morales del programa de VIH/SIDA del Hospital Sótero del Río señaló que “veo día a día el aumento del SIDA en las mujeres jóvenes, mujeres que sufren violencia, que están supeditadas a los hombres”.

Varias asistentes coincidieron en que existen esfuerzos desde el sistema de salud público, pero aún existen muchas carencias cuando se trata de orientar a las mujeres. Magdalena Kleincsek, de la ONG EDUK resaltó que “no hay dinero para que los consultorios trabajen el programa de prevención de la mujer y menos de las y los jóvenes”. Sonia Covarrubias, de la Fundación Educación Popular en Salud (EPES), explicó que en los centros de salud de la familia no se aborda el tema del VIH/SIDA y que las consejerías sobre sexualidad que se imparten a las mujeres duran 15 minutos, siendo insuficientes para abordar una temática tan compleja.

Varias mujeres presentes en el coloquio manifestaron que les parecía muy importante dar a conocer la alternativa del condón femenino entre las mujeres y también fomentar su accesibilidad porque es una mediada que pueden usar de manera autónoma, sin negociar con sus parejas. Sara Araya, de Vivo Positivo, señaló que “no se habla del condón femenino, cuando muchas de nosotras que vivimos con el virus y tenemos parejas seronegativas, incluso en estos casos es difícil negociar el condón”. Por lo tanto, si estos temas no se abordan con apertura y con asignación de recursos para la educación en prevención, las mujeres podrían crecer aún más en las estadísticas.

Publicada el Viernes, 16 de Marzo de 2007

Adriana Gómez

Llamado a la Acción RSMLAC: Basta de Violencias contra Mujeres y Niñas.

Fuente:  www.reddesalud.org

Por tercer año consecutivo, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), compromete sus esfuerzos en esta campaña regional, con especial atención en el impacto de la violencia con sesgo de género en la salud integral de mujeres y niñas. Para avanzar en su prevención y erradicación, la RSMLAC mantiene además su adhesión a las campañas con objetivos comunes impulsadas por organizaciones y redes en todo el mundo, especialmente con los 16 Días de Activismo Contra la Violencia hacia las Mujeres, y la campaña Las Mujeres No Esperamos Más, en torno al VIH/SIDA, a la cual la Red invita a sumarse.

Las campañas realizadas cada 25 de noviembre por la Red de Salud han tenido como base sustentadora los siguientes conceptos clave:

–Las mujeres tienen derecho a vivir una vida libre de violencias. Por lo tanto, la violencia contra las mujeres es una violación a sus derechos humanos fundamentales.
–La violencia contra las mujeres siempre tiene un impacto severo en su salud física y mental, y debe considerarse como un problema de salud pública de primera prioridad.
–Las mujeres deben tener acceso a la información y orientación respecto a leyes e instrumentos que las protegen y cómo utilizarlos.
–Las mujeres agredidas deben ser acogidas con prontitud, sensibilidad y empatía por las distintas instancias encargadas de su atención.
–La violencia basada en el género debe ser enfrentada a partir de un enfoque multidisciplinario y multisectorial; su erradicación debe constituir, además, un compromiso de la sociedad en su conjunto.

Esta campaña trianual 2005-2007 que coordina la Red de Salud constituye, por lo tanto, una denuncia a toda forma de violencia contra las mujeres, lo que implica la decisión de proteger la salud integral de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital, al mismo tiempo que defiende la paz como condición central de la vida, la integridad y la salud de las mujeres y niñas, y de la población en general. A partir de ello, la Red de Salud se propone los siguientes objetivos:

Objetivo general:

Identificar y denunciar el impacto de las distintas expresiones de violencia basada en el género que ocurren tanto en el ámbito privado como público, en la salud integral de las mujeres, contribuyendo a su erradicación.

Objetivos específicos:

a) Impulsar la articulación de organizaciones de mujeres de la región para que se pronuncien sobre la aplicación de instrumentos internacionales relacionados (Convención de Belem do Pará; CEDAW; Plataforma de Acción de Beijing), y de esta forma contribuir a que los gobiernos trabajen en la prevención como un compromiso de erradicación de la violencia.

b) Mantener informados a los gobiernos locales y nacionales sobre las leyes existentes y exigir el compromiso de su aplicación, así como enfatizar la importancia de la formulación de políticas públicas acordes con la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas.

c) Promover que la toma de conciencia de las autoridades sobre la atención de calidad para mujeres y niñas agredidas, incluyendo la reparación de daños (atención psicológica, acceso al aborto legal y seguro en caso de embarazo por violación, entre otros).

d) Promover la sensibilización de profesionales de la salud, personal policial y judicial para la atención apropiada de mujeres y niñas que sufren violencia, formando alianzas en un trabajo conjunto con estos sectores.

e) Trabajar para que las mujeres logren identificar y rechazar cualquier conducta que atente contra sus derechos e integridad corporal.

f) Fomentar una cultura de paz y de la no violencia promoviendo el respeto por la igualdad y equidad entre los géneros.

g) Impulsar investigaciones sobre los efectos de la violencia basada en el género en la salud de las mujeres y niñas agredidas y documentar los resultados (vínculo entre violencia y contagio del VIH, por ej.).

h) Visibilizar el dramático aumento de feminicidios en varios países de nuestra región y exigir acciones más rápidas y efectivas por parte de las autoridades y gobiernos para detener esta escalada.

La violencia contra las mujeres adopta distintas expresiones, desde la descalificación, amenazas e insultos, hasta las lesiones, violaciones, apuñalamientos, quemaduras e incluso la muerte. Es decir, la salud integral de las mujeres agredidas se ve afectada de forma inmediata y también a largo plazo, incluso con consecuencias en el plano afectivo y psíquico. Esta situación es especialmente dramática en lo que se refiere a la violencia contra las niñas, fenómeno cada vez más frecuente en nuestra región y cuyo impacto en las víctimas puede durar toda la vida. Durante décadas, estos actos de violencia permanecieron ocultos por un manto de silencio social, siendo muy pocas las mujeres que se atrevían a denunciar y tan solo en años recientes comenzaron a documentarse sus consecuencias en la salud de las mujeres agredidas, a partir de un trabajo de sensibilización y denuncia por parte del movimiento de mujeres, y de las investigaciones realizadas al respecto.

Es urgente, por lo tanto, realizar acciones de documentación, visibilización, información y presión ciudadana para avanzar hacia la erradicación de este fenómeno que a menudo es silenciado por las pautas culturales que lo “naturalizan”. El llamado a la acción de la RSMLAC, en ese sentido, propone acciones diversas para que las organizaciones desarrollen, ojalá en articulación con otros grupos de mujeres.

Para conocer el llamado a la acción completo, baje el documento de la columna auxiliar, al igual que el formato para presentación de proyectos.

Publicada el Jueves, 11 de Octubre de 2007

Adriana Gómez

La violencia contra las mujeres y las niñas atenta contra sus derechos humanos Redes y organizaciones reunidas en Bogotá, denuncian la persistencia de un fenómeno que afecta a millones de mujeres y niñas.

 Boletina Mujer Salud-Hable **Año VII, No. 2, febrero, 2008 Fuente: Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe.
La violencia contra las mujeres, VCM, está “vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre varones y mujeres en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino. Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción, es que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el solo hecho de ser mujer” (Nieves Rico, 1996).  A partir de esta definición, podemos concluir que la VCM se origina en un sistema de relaciones de género socialmente construido, que establece un desequilibrio de poder entre los sexos a partir de una supuesta superioridad de los hombres, estando las mujeres en condición de dominadas y los varones de dominadores, ejerciendo un control sobre el cuerpo de las mujeres y sobre sus decisiones. Esto tiene como sustento básico la condición de discriminación y desigualdad social de las mujeres.  La idea de la dominación masculina y de las mujeres como propiedad del hombre está ampliamente difundida y enraizada en nuestras sociedades, siendo frecuente la aceptación social de la violencia, es decir, en amplios sectores persiste la creencia de que las mujeres pueden ser castigadas cuando no realicen aquello que se espera de su identidad de género, por lo que los hombres están capacitados para ejercer su dominio incluso a base de la fuerza y la violencia explícitas.  Esto se traduce en cifras como las siguientes:  ·Entre un 25 y un 69% de las mujeres latinoamericanas viven violencia en su relación de pareja (OPS, 2005). ·En todo el mundo, al menos una de cada tres mujeres ha experimentado durante su vida alguna forma de abuso (Population Reports No. 11, 1999). ·Entre el 12 y el 25% de las mujeres han sido obligadas o forzadas por su pareja íntima o ex pareja a tener relaciones sexuales alguna vez en su vida (OMS, 2002).  Para reflexionar sobre esta realidad y avanzar en el diseño de una campaña regional que apunte tanto a la prevención y erradicación de la VCM como a la eliminación de la aceptación social hacia la misma, la RSMLAC realizó en Bogotá, Colombia, entre el 6 y el 8 de febrero de 2008, la Reunión Regional de Redes y Organizaciones que trabajan en Prevención de la Violencia contra las Mujeres en América Latina y el Caribe, en el marco de un proyecto auspiciado por Oxfam-Novib. La Casa de la Mujer de Bogotá, histórica integrante de la membresía de la RSMLAC, estuvo encargada de la organización del encuentro, al que asistieron cerca de 50 mujeres procedentes de la mayoría de los países de la región, integrantes de colectivos, redes y grupos con trabajo preferente en dicha área. Por su parte Dinnys Luciano, psicóloga e investigadora de República Dominicana, fue la facilitadora de las discusiones y sesiones de trabajo.  Esta iniciativa se vincula con la campaña We Can Stop Violence Against Women, desarrollada en algunos países asiáticos tales como India, Pakistán, Nepal y Bangladesh, entre otros, con el apoyo de dicha agencia de cooperación, y cuyo enfoque principal es la capacitación de líderes de la comunidad –mujeres y hombre– para promover cambios individuales y sociales que fomenten el rechazo activo de la VCM.  *Principios éticos* El principal objetivo de la reunión de Bogotá fue, en primer lugar, conocer la experiencia en Asia y contrastarla con la realidad latinoamericana y caribeña; elaborar un análisis situacional de la VCM en nuestra región, en sus distintas dimensiones, así como también identificar las respuestas que se han implementado en las últimas décadas, tanto desde las organizaciones de la sociedad civil como desde los gobiernos, y los actores claves involucrados.  El análisis se inició bosquejando los principios éticos que fundamentarán el trabajo a realizar en torno a esta campaña regional, los que a su vez dicen relación con la agenda política de la RSMLAC. Algunos de ellos son:  -La campaña regional debe considerarse no como un fin en sí misma, sino como un medio de un proceso más amplio dirigido a *desafiar, denunciar y erradicar la discriminación* de las mujeres en nuestras sociedades.  -Como sustento teórico y político se tomarán en cuenta la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW; la Convención Interamericana para Prevenir,  Sancionar y Erradicar la Violencia contra  la Mujer,  "Convención de Belem do Pará"; y la Declaración para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres de la ONU.  - Su enfoque central será la *defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres* y su reconocimiento como sujetas de derecho, no solo en lo formal, sino en la práctica cotidiana, y como *agentes centrales para lograr cambios sociales* sostenibles.  - La VCM debe entenderse como un *problema estructural* en nuestras sociedades que refleja la desigualdad de poder entre mujeres y hombres, y cuyas manifestaciones son múltiples y están presentes tanto en lo público como en lo privado.  - El *Estado debe constituirse en el garante* del derecho de las mujeres a vivir libres de violencia, y en la entidad responsable de prevenir, erradicar y sancionar la VCM en todos los niveles que corresponda.  - La VCM es un fenómeno polimorfo y tiene *dimensiones y características específicas según cada contexto político, económico, social y cultural*.
Para su prevención, por lo tanto, se requiere un enfoque de género y feminista que aborde integralmente sus distintas manifestaciones, al igual que un abordaje multisectorial.  Junto con el marco conceptual, se discutieron los distintos niveles de prevención requeridos (primaria y secundaria) (individual, comunitario, institucional y societal); los focos (logro de cambios individuales, conductuales y estructurales; calidad y medición de los mismos; sostenibilidad en el tiempo); las poblaciones y los contextos implícitos (mujeres, hombres, grupos de edad, grupos étnicos, consideraciones sobre la pluriculturalidad, agentes del Estado), entre otros aspectos.  Paralelamente se discutió acerca del *acceso a la justicia*, por cuando si los niveles judicial y policial no funcionan como es debido ante los reclamos y denuncias de las mujeres, la realidad no podrá ser modificada sustancialmente. Este es, precisamente, uno de los hechos de mayor presencia en muchos países de la región, en donde se observa que la impartición de justicia es lenta, inexistente o cruzada por la corrupción.  Asimismo, se reconoció la necesidad de que las mujeres avancen de ser sujetas de derecho en lo formal, a ser *sujetas políticas de derecho*, para que los logros que existen en legislaciones e instrumentos jurídicos internacionales tengan un impacto real en la cotidianidad de sus vidas. Para ello es indispensable apoyar sus *procesos de empoderamiento* y su acceso a la ciudadanía plena, entendida como el derecho a tener derechos y a poder ejercerlos efectivamente.  En cuanto al enfoque en los hombres, si bien se reconoció que deben ser entendidos como parte intrínseca del abordaje de la VCM, siendo necesario generar alianzas con ellos y con otros sectores sociales, se subrayó que deben hacerse responsables de avanzar hacia su propio cambio comportamental y social. Asimismo, se enfatizó que las mujeres afectadas por la VCM deben emerger de esta situación no por reconstituir una relación de pareja o una familia, sino por ellas mismas en tanto sujetas individuales y sociales que tienen derecho a vivir sin violencia. De  ahí que no deben favorecerse los enfoques familísticos del abordaje de la VCM, sino el abordaje de los derechos.  Otro aspecto relevante fue el relativo a la construcción de redes de trabajo conjunto, destacando la importancia que han tenido los movimientos de mujeres y feministas a través de sus experiencias en el enfrentamiento de la VCM, en especial en los últimos 30 años. De allí que será esencial para una campaña regional el trabajo mancomunado de las organizaciones a partir de sus propios saberes y construcción de conocimiento en el área, y con un claro liderazgo de las mujeres.  En cuanto a las alianzas, estas deben ser prioritarias y establecidas a todos los niveles que corresponda, manteniendo, sin embargo, ciertos principios éticos que no son negociables: la demanda central de esta campaña será la no discriminación y la no exclusión de las mujeres que permiten el surgimiento de la VCM en sus distintas y graves manifestaciones.  Por último, pero no de menos importancia, se decidió favorecer en todos los casos la denominación de Violencia contra las Mujeres en lugar de Violencia de Género, ya que esta última opción tiende a invisibilizar este fenómeno y su impacto cada vez mayor en la población femenina, es decir, en mujeres y niñas.  *Compartiendo trabajos*
Algunos de los trabajos compartidos en los tres días de debate fueron:  · Ciudades seguras, violencia de género y políticas públicas, Ximena Machicao, REPEM. · Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio. Luz Estrada.Católicas por el Derecho a Decidir, México. · Prevención de la Violencia contra las Mujeres en Puerto Rico, María Ríos, Coordinadora Paz para la Mujer. · Prevención, atención y detección de la VCM a nivel nacional.Olga Amparo Sánchez, Casa de la Mujer de Bogotá, Colombia. · Campaña el Machismo Mata. Soledad Rojas, Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual. · Involucrando a los hombres jóvenes como aliados por el fin de la violencia contra las mujeres. Maria Olinger, Promundo, Brasil. · Campaña contra la violencia doméstica dirigida a hombres. Ofelia Álvarez, FUNDAMUJER, Venezuela. · Somos diferentes, somos iguales. Scheila Vega. Puntos de Encuentro, Nicaragua. · Educación sin Violencia. Denisse Ampuero, CIDEM, Bolivia. · La Comisaría Itinerante, Miriam Ernst, CEPAM, Ecuador. · Programas y Servicios sobre VCM. Ana María Nocetti, Red Uruguaya contra la VCM. · Prevención de la violencia de género en Brasil, Télia Negrão, Rede Nacional Feminista de Saúde, Direitos Sexuais e Direitos Reprodutivos. Marlene Libardoni, AGENDE. · Red Feminista Latinoamericana y del Caribe contra la Violencia Doméstica y Sexual, Ana María Portugal, Isis Internacional.  Finalmente la RSMLAC ofreció una breve descripción de su compromiso histórico en el enfrentamiento de la VCM a través de todas sus líneas de acción, en especial a través de la coordinación desde el año 1996 de la campaña 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, con apoyo a los grupos de su membresía.  En los próximos meses se continuará trabajando para lograr el diseño de una campaña regional efectiva y diversidad de enfoques. Se espera la próxima elaboración de un documento de análisis surgido de estas reflexiones colectivas desarrolladas en Colombia, y una nueva reunión a desarrollarse a fines de este año 2008, donde se concrete el compromiso de redes y organizaciones con esta iniciativa.  Mayores informaciones: Nirvana González, Coordinadora RSMLAC

Discriminación, Tribus urbanas y Mutantes.

Fuente: www.culturaenmovimiento.clPokemones, Emos, Screamos, Visual, Oshares (Nótese el aporte a nuestro limitado idioma) se diferencian por un aro de más o de menos o un clavo agujereado en la pera, lengua, una pulsera, ojos pintados, o no pintados. Pero a la hora de exteriorizar sus preocupaciones y fijaciones resultan todos iguales, simples clones de la moda, otro bruto producto, esclavos adictos al consumismo desenfrenado.

“La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?” (Proverbio Chino)

Una de las cosas que mejor funcionan en Chile es la discriminación.

Las personas actúan como aduanas sociales individuales que revisan, chequean, examinan, inspeccionan a los que pasan por sus dominios o atraviesan sus distritos familiares, laborales, personales.

Principalmente el cateo social es ocular. Existen niveles que van desde el primario hasta el master en discriminación social con mención en racismo, xenofobia y nazismo para principiantes. El sexismo viene inserto en el equipaje social, en el adn personal de cada habitante. (Mayoritariamente varones)

Es así como existe un cierto rechazo en el paladar elegante, de ciertas personas que nada tienen de elegancia interna, a la hora de evaluar a seres humanos debido a su origen, religión o género, posición política, credo etcétera.

Es decir, discriminación social, sexual, racial y religiosa. ¿Ejemplos?

Quizás es de Perogrullo, pero yo agregaría a los puntos expuestos, la discriminación Territorial, geográfica ¿Quién vale más? ¿El que vive en la Capital o el que vive en un pueblo? ¿El que vive en Cochabamba o el que vive en Londres? (quizás este punto también va inserto en lo social pero son lujos que un neófito puede darse)  

Es un país incuestionablemente traumado por ciertos factores que aceitan el engranaje histórico de la nación a lo largo de casi toda su historia republicana.

Encontramos el modelo militar por un lado y por otro, el modelo aristocrático (obviamente de corte mesurado, insípido y snob) patrones que están cubiertos de la peluda y dura piel de oso machista para plantarse y plantearse olímpicamente como axiomas o verdades absolutas ante la sociedad y dictar cátedra de cómo vestirse o actuar.

La Iglesia indiscutiblemente ha aportado de gran manera en frenar el desarrollo de la humanidad, toda vez que ha inyectado sus dogmas y mitos sobre la población.

En Chile las etiquetas valen más que el contenido, es decir, se juzga el libro por la portada.

La vestimenta debe ser sobria y eso es sinónimo de oscuridad. Ropas oscuras y que no sean llamativas. El pelo corto al estilo marcial, absolutamente ningún adorno en el rostro, zapatos negros y lustrosos, uñas cortas para empuñar mejor las armas y firmar decretos con fuerza de ley bruta. Las mujeres lo menos llamativas posible, ojalá con un velo.

Los verdaderos Patriotas se visten en forma Prudente.

Las mujeres decentes se visten pensando en la virgen María.

Los verdaderos creyentes se visten evitando invocar cualquier pensamiento pecaminoso.

Con la llegada de los españoles la división de clases se hizo sacramento. Trajeron los espejos y con ellos, los complejos. Entonces, la elegante vestimenta de corte europeo fue distinción que delimitó bordes entre clases. La levita fue sublime comparada a un pantalón lleno de remiendos. Aún cuando la fina prenda en cuestión fuese el resultado de la explotación del andrajoso discriminado. Así, se dio paso a la burguesía que heredó la misma manera de delimitar las clases sociales.

Al parecer, la moda o las distintas clases de vestimentas obedecen a un problema económico.

Es muy cierto que los principales culpables, entre otros, son los explotadores y capitalistas, que a falta de cualidades personales (las cuales se contradecirían con sus fechorías económicas y sociales) buscan equiparar o ayudar la carestía de ciertos dones internos, enmascarándose en lujosas y exclusivas pertenencias y  ropajes buscando de esta manera mostrar o marcar su supuesta superioridad sobre los demás. En este caso, los pobres.

También es justo mencionar que, tanto laicos, progresistas e izquierdosos, caen en este juego de máscaras y tienden a catalogar a los demás de acuerdo a la indumentaria. Dicho sea de paso, también el ala progresista de la humanidad tiende a  disfrazarse en aburridos prototipos que se pasean con el pañuelo palestino al cuello y etcéteras.

En Chile existe una tendencia obsesiva, morbosa, neurótica por copiar y clonar todo, y  curiosamente la tendencia es hacia la estupidez, la vulgaridad y la superficialidad. La lectura no es moda. La mejora del vocabulario o la dicción tampoco. (Aún cuando tengamos a los maestros peruanos y bolivianos al alcance de la mano). Grandes grupos de personas son presas fáciles de expresiones repetidas una y otra vez por algún guasón que tenga tribuna en algún medio de comunicación.

Desnutridos neuronales repiten una y otra vez la manera de hablar o de bromear o de opinar implantada a fuerza de repetición por parte de alguna identidad.

El repetir un chiste, un comercial televisivo, una canción, una moda es el escalón más alto que algunos chilenos pueden aspirar.

Ejércitos de clones caminan por las calles priscos y frescos como el mejor de los mejores.

Lo que es bueno para uno, es bueno para todos. Chasquillas, patillas, pantalones, expresiones, alocuciones y canciones son repetidas por regimientos de loros y papagoyas que se pasean como dueños del mundo.

El que tenga una idea original a la hora del vestir, por ejemplo, que lo disfrute mientras pueda. Si el asunto prende en la gente, la misma gente y grandes y pequeñas compañías tomarán el modelo y lo implantarán sobre si mismos y sobre ávidos ciudadanos que esperan ansiosos algo novedoso, fuera de la rutina.

Es así que algunos jóvenes, amparados en la moda o cierta moda o determinada forma de vestir o de pensar o de socializar, buscan concretizar un cierto concepto de identidad. Por lo general toman una actitud confrontacional hacia la sociedad regulada por los adultos y los tratos discriminatorios que de ella emanan. Soledad social, desamparo familiar, colectivo. Ausencia de nortes y brújulas del porvenir que apunten a algún lugar menos incierto o deshabitado. 

Portan máscaras sociales símiles que pueden ser reconocidas por otros miembros del conglomerado, lo cual, aparte de brindarles protección y amparo social, los diferencia de aquellos que adecuan sus rostros y ropas a las situaciones que el sistema planteé en un determinado momento. Es decir, subculturas, dentro de las grandes culturas que blanden en forma más honesta su sentir.

Recientemente han aparecido grupos sociales que se hacen llamar Pokemones, Pelolais y Emos entre otros, en el Chile actual.

Los Pokemones son jóvenes que se visten de una manera estrambótica y bastante llamativa. Situación que No tendría, Ni tiene porque ser un problema o un defecto. Pero siendo Chile un país que se desenvuelve bajo prismas medievales, romper las normas es sacrilegio.

Lo cuestionable del asunto comienza en las raíces de dicha tendencia. A falta de una cultura propia, (o mejor dicho desconocimiento de la propia cultura) a falta de paradigmas nacionales o cercanos, confluyen miles de jóvenes en honrar la figura de un dibujo animado japonés, mitad folclore nipón, mitad fantasía (que tampoco tiene o tendría que ser algo negativo), pero el dibujo en cuestión raya en la superficialidad y la estupidez. Resultando muy acorde al propio accionar de la vida cotidiana de esos jóvenes y del anhelado deseo de explotadores, chupópteros y otras sabandijas.

Cabe mencionar que tendencias, modas e inclinaciones sociales que sean huecas, baladíes, y vacuas son del muy grato gusto de las clases dominantes.

En forma un poco más directa, los jóvenes llamados pokemones son parásitos y polizontes de una cultura y creación externa a falta de talento propio para crear una propia.

Subrayan y acentúan sin un dejo de vergüenza y dignidad, la mediocre y desagradable cultura del clon. La originalidad es una palabra que no existe como vocablo en el Chile de ciertos chilenos.

A la par, la base de operaciones para cientos de ellos son los llamados fotologs, (pronunciado fotoló por sus administradores) En estas bitácoras personales se puede apreciar el egocentrismo de todos aquellos que participan en dichas páginas. Las heridas narcisistas se tratan de curar a fuerza repetitiva de colocar una y otra vez fotos del dueño de la página como así sus intereses más cercanos e inmediatos con la clara meta de ser, ó el más conocido ó el más popular o el más votado o el más comentado.

Ignoran que el conocimiento y acceso que ellos tienen a Internet, podrían usarlo o dividirlo en forma más humana y social. Mitad vacilón y mitad temblor neuronal con epicentro en el cerebro de algunos. Denunciar por ejemplo, las injusticias a que ellos mismos son sometidos, en la falta de oportunidades a la hora de estudiar, la poca atención por padres explotados en sus trabajos. El boicot a compañías de usureros que guardan deudas sangrantes de todo un país y mil etcéteras más.

Grandes masas de jóvenes pobres queriendo sentirse especiales, protegidos, unidos y representados en algún grado o medida al ser parte o partícipe de esta familia social que no tiene críticas y los recibe a todos con buenos ojos.

Los grados de discriminación son tan brutales en Chile, que eso afecta incluso hasta el nombre de las personas. Llamarse Manuel es sinónimo de simpleza o timidez. Hacerse llamar T-Dyron suena mucho mejor y más “cool”, Carlos, suena mejor si lo llamamos Krilin. Entre la penetración cultural a través del dibujo japonés (Manga) más la larga bota impuesta por el lenguaje inglés sobre el mundo, tenemos la combinación perfecta.

Y el registro civil ya contempla y comenta la nueva oleada de nombres “especiales” que se han ido registrando en el último tiempo.

Todo el festival de superhéroes, gente especial e incomprendida se corona al ritmo de la música Reaggaton. Estilo musical deformado, al igual que el hip-hop, los cuales, en sus inicios fueron expresiones de denuncia social, hasta ser comercializadas por las grandes compañías, transformándolas en un mero arpegio repetitivo de culos en la pantalla y expresiones desesperadas de corte sexual. Súmese a esto el terrible y espantoso trabajo realizado por MTV, (empty tv) y sus seguidores, en machacar una y otra vez el sexismo más descarado y repugnante sumado a la superficialidad y consumismo como modelo de vida.

El “destape” pos dictadura generó muchas expectativas y en lo cultural, se fueron rompiendo mitos, tabúes y prohibiciones inquisitoriales bajo las cuales el país vivió castigado por casi 20 años.

Y no es que se rebajaran los impuestos a los libros, ni que se impulsaran iniciativas serias para

Erradicar el analfabetismo cultural, ético y humano de los chilenos o que la educación fuese declarada gratuita en todas sus instancias o que la ópera o el ballet fuera declarado actividad gratuita en todo el país.

Pan y circo, esa fue la política cultural impuesta. Vinieron los garabatos permitidos en televisión, las tetas al aire, los culos en primerísimo plano. La cultura de la basura tomó las cabezas por asalto. El exitismo barato en cazar talentos que obviamente no supieran más que bailar o cantar, donde elementalmente ni las canciones, ni los bailes podían tener algún llamado oculto a usar el cerebro, empero las caderas, la garganta y la pelvis inundó las casas y cerebros.

Permitir que ciertos grupos musicales, ciertas personalidades censurados bajo Dictadura (previa compra de principios) tuviesen tribuna en los medios de comunicación, sexo explícito en los programas nocturnos, lenguaje coloquial y callejero en reemplazo del modelo acartonado y cursi impuesto por la dictadura, relajación en cuanto a las cadenas impuestas sobre la vestimenta, el cabello, y el surgimiento y aceptación incipiente de las minorías sexuales, fue el destape cultural a grosso modo.

No hubo más, incluso, los nuevos rostros televisivos, más los bautizados y ungidos bajo la era Pinochet, compiten codo a codo, mejilla a mejilla en la actualidad por hacernos escuchar el evangelio de la vacuidad y la estupidez. Situación que es más funesta en los otros medios de comunicación donde la dictadura sigue incólume atiborrándonos con elevadas propuestas del medioevo.

Entonces, los pokemones, vendrían siendo el resultado híbrido acerbo, del acervo cultural pasado y reinante. Superficiales, cabezas huecas egoístas que sólo piensan en ellos mismos y adoradores del hedonismo. Aprendices sexuales que azotan los prejuicios y juicios con cierto sádico y mordaz comportamiento contra aquellos que los observan o critican. De esa manera se puede entender que las mujeres, protejan su sacrosanta virginidad realizando sexo anal y oral (muy de acorde a los métodos y preceptos velados y escondidos de la iglesia) para mantener el himen intacto y vestirse de blanco alguna vez frente al altar y venerar una vez más las tradiciones machistas-cavernarias.

Que realicen preludios amorosos a nivel público, que se den cita en ciertos lugares como el Cerro Santa Cristóbal o frente a la cloaca pública llamada río Mapocho, para realizar el “Sobajeo” expresión usada para realizar una orgía de mímica sexual en la cual sólo existe el toqueteo pre-coital y no la penetración son actividades comunes para ellos.

La costura despótica impuesta por el sistema se rompe en ciertas esquinas un tanto previsibles, (la juventud) y la falta de una orientación sexual honesta, científica y progresista, un cambio del abanico de mitos arcaicos que se propagan tan fácilmente por entre las calles de la opinión pública, la prohibición del aborto, el escándalo de villorrio medieval en el país producto de la pastilla del día después. El doble rasero de aquellos pervertidos y degenerados que dictan cátedras por el día, pero por las noches dan rienda suelta a todas sus escondidas perversiones y desviaciones. Sumado a la constante y flagrante opresión patriarcal sobre las mujeres ha cocinado, previa receta patronal y empresarial este exquisito brebaje que amarga y espanta a cientos de mojigatos que se llevan las manos a la cara y al cielo, pero jamás al bolsillo para mejorar las condiciones deplorables que la juventud sufre.

Y así, entre imbéciles, rebeldes sin causa, desorientados, pervertidos, inadaptados, es que el sistema contempla, se asquea, pero no tanto tampoco. Sabe que la moda será transitoria y se ha formado un buen ejército de ineptos que no levantarán jamás una revolución estudiantil o social o pensarán mucho en quién o por quién votar a la hora de las elecciones. O sea, gajes del oficio social de explotar, jaquecas colaterales del trabajo sucio de alienar, embrutecer y enajenar a las personas y su avanzada social, la juventud. Misión cumplida, no sólo derrotados, sino que funcionales al sistema.

Además, la idiosincrasia chilena utiliza a la perfección el llamado “chaqueteo” el cual estipula, cual regla sagrada, el denigrar, burlar, apocar, rebajar, escarnecer cualquier intento de originalidad o autenticidad o mejora en los alrededores de la sociedad, siendo esta manera el broche de oro que amarra amarras sobre cualquiera que pretenda salirse del marco impuesto.

Si el grupo social denominado Pokemones es estigmatizado desde las alturas del parnaso de algunos, como gente vulgar, pobres vestidos como payasos, atorrantes dándoselas de modernos, el grupo denominado Pelolais, vendría siendo algo así como la contrapartida por parte de las clases pudientes contra la gentuza que toma demasiado protagonismo en el país.

(Grupo al cual se suman todos los arribistas que no siendo parte del universo de ricos, lindos y famosos, igual cargan con el estandarte social impuesto por la burguesía aunque no les pertenezca).

El prototipo aquí reinante también es un festival de estupidez y superficialidad.

Los cánones a seguir son simples, (como simples las cabezas que lo ejecutan) El pelo, ó cabello para que suene más elegante, debe ser liso, rubio en lo posible, tez blanca, nada de adornos, aros, tatuajes, collares, ni nada que empañe la figura en cuestión. Esta pelolais vendría siendo como la exteriorización de alguna virgen antigua y aria, pero ahora impuesta y presta en el siglo 21.

Sus ropas deben ser mesuradas y sobrias, pero nunca humildes, su desenvolvimiento debe ser prudente pero nunca apocado. Proyección de vírgenes que pasean con celular pegado al pecho (o a los pechos) Segura, encantadora, linda, sonrisa perfecta, uñas jamás presentadas a una lavaza o taza. Lo más encantador de este prototipo inyectado, rentado y martillado por los medios de comunicación es la elegancia y garbo que posee al comprar en parques, mall, tiendas, expendedurías y multi-tiendas. El cenit de su actividad cultural es el “shopping”.

Lo más trágico de este paradigma-estigma que se cierne una y otra vez sobre Chile es que, mientras tanto, en otras regiones del planeta, invertir en una peluquería es uno de los mejores negocios que existen dentro del mercado de la belleza. Las tinturas para oscurecerse el pelo, no dan abasto, tanto mujeres como hombres se pasean orgullosos de sus cabelleras negras, aunque sean teñidas. Hay que luchar para conseguir alguna hora o cita en los solarium, y pintarse una piel bronceada, aunque sea artificial. Tener la piel blanca significa ser débil, parecer enfermo, no tener gracia, ni sangre caliente que recorra las venas. Cualquier día de sol es aprovechado al máximo por ciertas lagartijas albinas que buscan desesperadamente teñirse de canela la piel marmórea que poseen.

Mientras tanto, el levantarse los pómulos con un cirujano significa varios millones, igual como oneroso resulta agrandarse los labios.

Pero la clase alta insiste una y otra vez en meter de contrabando, cada vez que pueda, señales racistas o discriminatorias o de prototipos que son su propio tipo, como la panacea o la respuesta última a la pregunta qué es la belleza. (No les da para más en todo caso)

Para que hablar de los Nazis y sus eternas tardes al sol bronceándose también.

Aquí el tema es para entrar de plano en la llamada Dismorfofobia, enfermedad artificial producida y solventada por las grandes compañías que significa, casi literalmente. “Miedo a la fealdad”  (tema que trataré extensamente en un artículo que no pienso escribir)

Cuando las emociones son rentables acciones en la bolsa.

Hace muchos años ya que en Estados Unidos, matriz cultural para el planeta tierra, es fácil encontrarse con grupos de adolescentes que tienen la costumbre de publicar fotos de corte sanguinolento en Internet, pasearse mustios, idos y lejanos, llorando por no alcanzar el horizonte.

El principal motivo a exponer es el suicidio. Sangre, cuchillos, chicuelas de pechos firmes, nalgas saludables, pero con las muñecas sangrantes proliferan por doquier.

Y estos, mutados, mezclados, combinados en distintas sub-tribus se desenvuelven como Góticos, medievales, vampiros y el mandinga como apoderado, depresivos compulsivos, emotionals kids y otras rarezas para los cuales falta un diccionario de neologismos.

No es difícil encontrarse con infinidad de jóvenes que presentan hileras interminables de cortes en sus brazos y muñecas como moda castigo-penitencia en boga.

Y países industrializados, “modernos y desarrollados” observan como se matan sus hijos, niños y adolescente en masa. Como cualquier mañana su pequeñín se va a la escuela y mata a sus compañeros o profesores.
El club del suicidio, Morir es la meta, concretizado en que después de la muerte se pueden obtener ciertos poderes más allá de la tumba y todo aquello que ostente un nulo respeto a la vida es la consigna. Situación que se repite una y otra vez en países que, curiosamente, son los mismos que producen y propagan ciertas modas que llegan a estas lejanas aldeas.

Las tasas de suicidio en Japón y Estados Unidos no pueden ser menos que alarmantes. Al parecer existe un vacío gigante que genera un desierto de separación entre hijos y padres. Niños que lo tienen todo, menos afecto, donde los ascendientes no son más que máquinas que producen dinero y éste es su único objetivo y preocupación en la vida.

De todos los grupos, este podría ser el más cuestionado debido a su paradójico planteamiento.  Llorando al ritmo del hard-rock, parece un tanto difícil de creer o de entender. Pero cada loco con su tema, sin embargo, se devanean entre sufridas, llorones, poseros, poetastros, quejumbrosos, incomprendidas y victimoides, los cuales se pasean sufriendo única y exclusivamente por ellos mismos y nadie más, pero sin olvidar, y aquí va el detalle simpático, la compra y venta de atuendos que hagan juego con sus profundas emociones.

Toda la “emotividad” que profesan, la invierten en su pertenencia más preciada. Ellos mismos. ¿Los demás?

Sin duda, la manera de vestir, No tiene porque ser el elemento único y primordial a la hora de juzgar a una persona. Realizar una acción de este tipo debería ser considerada una de las conductas más criticadas y a la vez erradicadas del género humano.

Lo tragicómico es que hace rato ya que tuvieron su minuto de fama estos y otros grupos en los países desarrollados, donde el vestigio agonizante de ellos, llega al tercer mundo, adaptado por tercermundistas falto de ideas propias.

Los cortes de pelo tipo erizo invertido, ya están pasados de moda en los países ejes de la cultura.

Pokemones, Emos, Screamos, Visual, Oshares (Nótese el aporte a nuestro limitado idioma) se diferencian por un aro de más o de menos o un clavo agujereado en la pera, lengua, una pulsera, ojos pintados, o no pintados. Pero a la hora de exteriorizar sus preocupaciones y fijaciones resultan todos iguales, simples clones de la moda, otro bruto producto, esclavos adictos al consumismo desenfrenado.

¿Quizás estas situaciones son el resultado de la desintegración familiar por el factor económico? Nadie tiene tiempo para nadie, todos están ocupados en hacer y buscar dinero. Y cuando llega la hora de asueto, sólo se sumergen en ese mar muerto llamado televisión.

Tal vez la falta de oportunidades, el puente cortado en el camino hacia un futuro mejor, y una gran mayoría mirando frustrados hacia la otra orilla del sendero.

No hay referentes. Una izquierda sin ningún brillo, no hay a quien querer parecerse, no hay modelos, no hay héroes en un universo de gobiernos de la corrupción que ha asolado chile por casi 40 años.

Sin duda, al mencionar a la izquierda como responsable de esta situación, se puede caer en una actitud paternalista o patriarcal que nadie ha pedido o cedido, pero no le vamos a pedir peras al olmo, la derecha adora la cultura, la pintura, las artes, pero es la partera de la ignorancia, brutalidad y chabacanería.

Las culturas originarias han sido denigradas, tergiversadas y ahora demonizadas, por lo cual, aún falta mucho para que ciertos sectores de la juventud busquen un punto de apoyo y referencia hacia ellos.

¿Qué hacemos? ¿Cómo aportamos a la creación de nuevas corrientes culturales? ¿No será que quizás tenemos el ideario correcto, pero la táctica y estrategia errónea y sólo aburrimos?

Sin duda, el Parkour llegará con un par de años de retraso a estas aldeas, lo más probable, y para ese entonces otras disciplinas, otras modas estarán en boga por allá donde todo es lindo y blanco. A falta de expresiones propias y culturales, a falta de recursos y políticas sociales que inviertan en el arte, la creación y la cultura.

Vastos sectores de seres humanos que no logran satisfacer las necesidades más básicas, generan estados emocionales que se manifiestan de las más diversas maneras.

El vacío cultural existente en esta tierra,  es a la sociedad lo que el hoyo en la capa de ozono es en el cielo

La nacionalización de la pobreza es la primera primerísima prioridad del capitalismo.

Modas y tendencias, son meros detalles pasajeros… sudorosos que viajan en el mismo vehículo social que nos tocó tomar, hasta la siguiente parada.

Andrés Bianque.

El Dedo En La Llaga De Las Fuerzas Armadas.

Fuente: www.elsiglo.cl 

El ex comandante en Jefe del Ejército, general retirado Juan Emilio Cheyre, en improvisadas declaraciones a una radio denunció el rol de la derecha en la incitación al desencadenamiento del golpe de Estado de 1973. 

En sus declaraciones profirió además una vorágine de descalificaciones sobre otras instituciones y personas tanto en el período del golpe como en la actualidad, todo ello vinculado a la salida del Ejército del Comandante de la Guarnición de Santiago, Gonzalo Santelices.

La alteración que mostró el ex comandante en Jefe del Ejército al referirse al caso, no debe ser ajena por cierto, al hecho que haya sido él quién lo propuso para acceder al generalato. ¿Conocía Cheyre la grave e innoble participación de su promovido en los hechos que hoy el país entero conoce?  Si así fuese, su corresponsabilidad por lo ocurrido es insoslayable. Si no, tampoco su responsabilidad queda a salvo.

El drama de Cheyre es el de muchos integrantes de las FF.AA. que sirvieron durante el período de la dictadura. Fueron parte de la conversión de organismos que se entiende deben servir a la nación en aparatos que actuaron al servicio de los intereses extranjeros que impulsaron el golpe de estado junto a sectores del gran capital interno cuyos privilegios eran afectados por el Gobierno Popular.

El episodio y su guerra de acusaciones, no hacen más que develar el profundo daño que la dictadura de Pinochet provocó a las Fuerzas Armadas al convertirlas en un instrumento de grupos minoritarios en defensa de cuyos intereses cometieron innumerables crímenes de lesa humanidad que sin duda es una mancha que los afectará por mucho tiempo.

Claro que, si Cheyre dice que se vive en la mentira, tiene razón en buena medida. Pero, cabe también cuestionarse si el ocultamiento de información sobre los crímenes cometidos –no hay que olvidar que en la llamada Mesa de Diálogo se entregó información no solo insuficiente sino en muchos casos falsa y que aún hoy se guarda información que serviría para aclarar los casos pendientes-  y aún la persistencia de lazos políticos con la misma derecha que los llevo a la situación que hoy enfrentan ¿no son parte de la misma mentira?

La forma en que Santelices hizo efectiva su ineludible renuncia, el tono y las palabras del general Izurieta al aceptar su dimisión, su entrevista en “El Mercurio” del domingo pasado y la campaña de apoyo de la Derecha, dejaron en claro el problema de fondo:

¿En qué medida se han modificado las estructuras clasistas e ideológicas de la oficialidad del Ejército que le permitieron sustentar la dictadura? ¿Son las Fuerzas Armadas las únicas responsables de las violaciones a los derechos humanos?

Fue en ese momento, que sacó la voz el ex Comandante en Jefe del Ejército, durante la administración del Ricardo Lagos, general Juan Emilio Cheyre, con el claro propósito de apuntalar a su camarada de armas, Gonzalo Santelices, promovido al generalato durante su gestión y con su entusiasta apoyo.

Habitualmente calmado, ahora fue perdiendo la compostura a medida que aumentaba la polémica y en una “Carta Abierta” señaló que se debería legislar para “regularizar” las situaciones y responsabilidades, en los casos de Derechos Humanos. Sostuvo que los civiles “comprometidos” con los hechos previos al 73, también, al igual que los militares, quedaran inhabilitados para ocupar cargos de importancia dentro del aparato del Estado. Propuesta que recibió unánime rechazo en todo el espectro político.

No conforme con la andanada de críticas que recibió tras la publicación de este primer documento, Cheyre decidió precisar más aún el tenor de sus declaraciones.

Insistió en atribuir la responsabilidad en el Golpe de 1973 a una serie de organismos del Estado, así como a la izquierda y derecha chilenas por igual.

A estos últimos, sin embargo dio el título de “padres fundadores” de la crisis que desembocó en el 11 de septiembre, provocando indignación en una parte de la derecha, solidaridad de aquella más ligada al mundo castrence y un paso al lado por parte del Gobierno, que se apuró en declarar que las relaciones con las Fuerzas Armadas las lleva por los conductos oficiales y no con ex uniformados “cualquiera que sea”, señaló el vocero de Gobierno Francisco Vidal.

Por Dolores Cautivo

Sernam apoya cambio a legislación sobre crianza y cuidado de los hijos.

Fuente: www.elmostrador.cl 

Ministra Laura Albornoz expresó el interés del Sernam en que “los hombres se interesen e involucren cada vez más en asumir responsabilidades de crianza y cuidado de sus hijos”.

La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Laura Albornoz, entregó este martes su apoyo a la idea de modificar la legislación que regula la crianza y cuidado de los hijos de modo que la ley contemple este rol para madres y padres en forma igualitaria.

La funcionaria se refirió al tema tras reunirse con la agrupación Amor de Papá, organización que reúne a padres separados y que hacen campaña porque se les respete el derecho a reunirse y cuidar a sus hijos cuando se ha producido una separación o divorcio.

En la oportunidad la secretaria de Estado expresó el interés del Sernam en que “los hombres se interesen e involucren cada vez más en asumir responsabilidades de crianza y cuidado de sus hijos, lo que implica que ellos, y todo el resto de la sociedad, incluidos legisladores y jueces, superen la visión anticuada de asignar a mujeres y hombres roles tradicionales, las primeras como únicas encargadas de la crianza y los segundos, como proveedores”.

Laura Albornoz, recordó que, inicialmente, la Ley de Filiación contemplaba el concepto de “corresponsabilidad” entre hombres y mujeres en la crianza de los hijos, materia que fue descartada por los parlamentarios, quienes consideraron que la crianza, por naturaleza, debía corresponder sólo a las mujeres (salvo justificadas excepciones). Esta misma línea, favorable a las madres, es la seguida por los Tribunales de Familia a la hora de zanjar las tuiciones y los regímenes de visita de los hijos en caso de divorcio.

Sobre este tema, la ministra Albornoz dijo que “es necesario mejorar las prácticas culturales y judiciales, las que deben ir acompañadas por una buena modificación legal, a la que el Sernam propende. Me parece legítimo lo que pide Amor de Papá respecto de que es necesario eliminar las discriminaciones”.

Pese a ello Laura Albornoz destacó que si bien el Sernam está comprometido con que no haya discriminaciones para las mujeres y tampoco para los hombres en lo que respecta a los hijos, al mismo tiempo, considera indispensable que la igualdad de derechos vaya aparejada con la igualdad en los deberes, cuestión que hoy no se verifica, tal como lo revela la cifra que señala que el 2006 hubo 240 mil partos, y ese mismo año, se registró 120 mil demandas por incumplimiento en el pago de pensiones alimenticias.

En tanto, David Abuhadba, coordinador nacional de la agrupación Amor de Papa, destacó la disposición de la autoridad para atender y escuchar las inquietudes de esta organización de padres separados o solteros que tiene problemas para visitar o acceder al cuidado de sus hijos.