Acuerdo permite la creación del Instituto de DDHH

El Senado aprobó por unanimidad el proyecto, en segundo trámite legislativo, que crea el Instituto de Derechos Humanos y que permite la reapertura por un período de seis meses de la denominada Comisión Valech, a objeto de recibir nuevos testimonios de víctimas de prisión y tortura política entre 1973 y 1990. Aún cuando en un principio habían diferencias entre los senadores de la Alianza y de la Concertación -lo que provocó que se postergara en una semana la votación de la iniciativa- un acuerdo político entre ambos conglomerados, no sólo permitió destrabar su trámite, sino que además logró conseguir una aprobación unánime de la misma.

En lo fundamental, el acuerdo que fue consensuado entre el ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, en representación del oficialismo, y los senadores Andrés Chadwick (UDI) y Alberto Espina (RN), por la Alianza, crea el citado instituto el que será una corporación autónoma de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio que se relacionará con el Presidente a través del Ministerio de Justicia.

La redacción consensuada precisa mejor el mandato que tendrá la entidad, en cuanto a que no tendrá competencia para ejercer acciones judiciales; perfecciona la dirección del Instituto para tener una adecuada representación de todos los sectores; y establece que la Contraloría podrá vigilar el uso adecuado de los recursos de la institución. La iniciativa también permite reabrir la Comisión Valech por un período de seis meses para recibir los testimonios de aquellas personas que hayan sido víctimas de prisión y de tortura política entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, y que no hayan podido hacerlo durante la primera etapa en que se constituyó dicha instancia.

MEJORAS: Al momento de intervenir en Sala, el senador Chadwick valoró el acuerdo logrado y destacó que se haya perfeccionado la iniciativa, explicando que además de ampliar la representatividad del consejo -se incorporarán dos consejeros nombrados por el Senado y dos por la Cámara de Diputados con los 4/7 de los parlamentarios- se fijó un proceso más claro de remoción de los mismos. Respecto a la comisión Valech, destacó que no solo se haya establecido una continuidad de esa instancia para incorporar nuevos antecedentes de las víctimas de prisión política y tortura, sino que también de las personas que sufrieron apremios de violencia política cometida por privados en función de intereses políticos. A su turno, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, senador Jaime Naranjo (PS), dijo que aún cuando no comparte algunos de los cambios que se le hicieron al proyecto, como eliminarle algunas atribuciones al Instituto, apoya la iniciativa pues “contar con una entidad dedicada a promover y defender los derechos humanos para que nunca más se vuelvan a producir en Chile los hechos que ocurrieron en el pasado, es un bien superior”. El senador Espina, manifestó que gracias a las mejoras que se le hicieron al proyecto “tendremos una buena ley y la oportunidad de trabajar en el tema de derechos humanos con una visión de estado. Me parece fundamental que en Chile haya un instituto que le informe a los poderes del Estado de los casos que puedan haber afectado los derechos humanos y que se dedique a velar por ellos”. En tanto, el senador Juan Pablo Letelier (PS), destacó el cambio que ha tenido el país frente al tema, argumentando que “cuando escucho a los colegas de la oposición debo reconocer que Chile ha cambiado, y es importante porque vamos a aprobar una institucionalidad donde el país en su conjunto reconoce la necesidad de contar con él para difundir promover y velar por el respeto irrestricto de los derechos humanos”. No obstante, pidió que se evaluara la posibilidad de ampliar los beneficios de la Comisión Valech a las viudas y a los hijos de las víctimas. El senador Jorge Arancibia (UDI) dijo estar satisfecho por el acuerdo alcanzado, pues ello demuestra “que estamos llegando a un nivel de madurez en esta materia, porque nadie discute que es necesaria la creación de este instituto”. Y aunque valoró que se haya determinado incluir los testimonios de las víctimas de atentados terroristas, lamentó que no se haya agilizado la tramitación de una iniciativa suya que busca entregar beneficios a los agentes del estado vinculados a casos de DD.HH.

PASO HISTÓRICO: En tanto, la senadora Soledad Alvear (DC) dijo que “tener Instituto de Derechos Humanos es un paso relevante y valoro que el Ejecutivo haya recogido en esta iniciativa el proyecto de acuerdo aprobado por el Senado para abrir un nuevo plazo a la Comisión Valech”. Sin embargo, la parlamentaria pidió que se hiciera una adecuada difusión a partir del momento en que se empiecen a recibir los testimonios. A su turno, el senador José Antonio Gómez (PRSD), quien integró la Comisión Valech, sostuvo que aunque hubiese preferido que se mantuviera el proyecto original, es fundamental contar con una entidad encargada de velar por los DD.HH. Asimismo, planteó que se eliminara la remuneración que se le entrega a los miembros de la Comisión, pues en su oportunidad discutieron el tema y llegaron a la convicción de que el trabajo que realizan no debe ser remunerado. El senador Jaime Gazmuri (PS) valoró que el proyecto se haya aprobado por unanimidad argumentando que “el hecho de que afirmemos este Instituto significa que la causa de Derechos Humanos en este país ha avanzado en una medida que uno jamás habría imaginado hace 10 años. Hemos hecho un camino largo donde podemos decir que el respeto de los DD.HH tiene un valor. Esta aprobación unánime tiene un carácter histórico”. En la misma línea el senador Camilo Escalona (PS) manifestó su satisfacción porque se hayan superado las diferencias que existieron argumentando que “es valorable que la Alianza haya concurrido a la aprobación del proyecto, porque eso tiene un simbolismo importante”. Agregó que “hemos asistido a la concurrencia de una voluntad política. De hecho, concurren a la aprobación de este proyecto el senador (PS Ricardo) Núñez que estuvo preso en el estadio nacional y el senador Arancibia que fue edecán de Pinochet. Estamos asistiendo a la configuración de una nueva realidad política, cultural, valórica y ética”. Finalmente, el senador Ricardo Núñez coincidió en el sentido que la aprobación unánime es un hecho de “importancia histórica”, pero advirtió la necesidad de que “Chile no se quede atrás en la legislación de Derechos Humanos” y que tampoco la nueva entidad opaque a las distintas organizaciones vinculadas al tema.

Valparaíso, Chile.
5 sep 2007
24 Horas

Bachelet afirma que seguirá luchando por el voto de los chilenos en el extranjero

La Presidenta Michelle Bachelet aseguró hoy en Tokio que su gobierno continuará trabajando para conseguir que los chilenos residentes en el exterior tengan derecho al voto.

Ante las decenas de conciudadanos que se dieron cita en la recepción con la Presidenta en el Hotel Imperial de la capital nipona, Bachelet afirmó que “aunque no nos ha ido bien hasta ahora, seguiremos luchando con fuerza para lograr que algún día los chilenos puedan votar en el exterior”.

Las declaraciones de Bachelet hicieron alusión al reciente fracaso del proyecto de ley presentado por el Ejecutivo que pretendía reformar la Constitución para incluir el derecho a sufragio de los emigrantes chilenos, pero que fue rechazada en la Cámara de Diputados el pasado 16 de mayo.

La Presidenta, que fue recibida entre aplausos y gritos de “bravo” por la comunidad chilena a quienes dijo que “eran tan chilenos como los que viven en el país”, señaló que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Japón que entró en vigor ayer intensificará las relaciones bilaterales.

“Va a permitir que más productos chilenos puedan llegar a Japón, y no sólo cobre, molibdeno y salmón que suponen hoy cerca del 80 por ciento de nuestras exportaciones acá”, indicó Bachelet.

La Mandataria explicó que su gobierno mantiene otras líneas de trabajo con Japón, como permitir que los chilenos puedan recibir formación en el país asiático y posteriormente aplicar sus conocimientos en Chile.

Bachelet mostró su confianza en que el aumento de los intercambios con Japón abra las puertas para que más chilenos “vengan a trabajar y a estudiar a este país e incrementar la colonia de 600 personas residentes”.

EFE